| Crónica política | Las heridas del 11-M |
Rajoy se desmarca ahora de las tesis de Aznar y Acebes Un dineral en indemizaciones y ayudas

KIKO HUESCA
La Oficina de Atención a las Víctimas del Ministerio del Interior ha resuelto 2.911 expedientes de indemnización presentados por 1.638 afectados por los ataques del 11-M, entre los que ha distribuido compensaciones por importe de 59.490.082 euros. Esa cifra supone el 92 por ciento de los expedientes iniciados, e incluye las reclamaciones por fallecimiento presentadas por las familias de las 192 víctimas mortales. En el caso de los heridos graves, la ayuda se centró en facilitar vivienda y alojamiento a los familiares de aquellos que requerían una hospitalización prolongada y adaptar las viviendas de los que quedaron incapacitados. En la foro, uno de los heridos muestra parte de sus lesiones.| c.c. El mayor atentado de la historia española abrió un abismo entre el PP y el PSOE que continúa sin cerrarse dos años después. Los populares consideran que el 11-M fue la única causa de su derrota electoral y no perdonan a los socialistas que les acusaran de mentir y alentaran las manifes-taciones ante sus sedes durante la jornada de reflexión. Por su parte, los socialistas rechazan lo que estiman una desligitimación del triunfo de Zapatero y aprovechan la menor ocasión para recordar que el Gobierno de Aznar culpó a ETA de la matanza, a sabiendas de que era obra de terroristas isla-mistas, para tratar de ganar las elecciones. El 11-M no ha dejado de ser un arma política arrojadiza desde entonces. Pero la gran nove-dad es que Mariano Rajoy se ha desmarcado de la estrategia fijada por Aznar, Acebes y Zaplana, con el apoyo de un diario nacional, y ha excluido el asunto de la batalla política. Durante los últimos días los portavoces parlamentarios de los dos grandes partidos han vuelto a las andadas. Así, duran-te la Convención Nacional del PP Eduardo Zaplana aseguraba que la democracia española sigue sin saber quién está detrás de los atentados, porque «a Zapatero le dejó de interesar la verdad sólo tres días después, el 14 de marzo». Por su parte, Alfredo Pérez Rubalcaba acusaba el pasado jueves al Gobierno popular de mentir para intentar mantenerse en el poder. El que nunca ha dejado de referirse políticamente al 11-M ha sido Aznar, que el jueves reiteraba al diario belga Le Soir que los atentados buscaban «provocar un vuelco político en España» y que quienes los planificaron «no se esconden en desiertos lejanos ni en montañas remotas». Sin embargo, Rajoy afirmaba el miércoles que no tiene «incorporado», desde hace «mucho tiempo» en su discurso político el 11-M, por lo que no se refirió al tema en la convención. Pidió que se siga investigando para que se sepa la verdad, pero «sin alharacas».