El PSOE reclama que no se utilice el sabotaje con fines partidistas
Batasuna elude pronunciarse hasta tener más datos del ataque
Rajoy reitera su apoyo al Gobierno pero pide que aclare el episodio y que «ande con cuidado»

Mariano Rajoy interviene en un acto político de su formación en Sevilla
Instituciones y fuerzas políticas expresaron ayer su preocupación por el ataque que ha destruido la ferretería del concejal de UPN, José Antonio Mendive, en Barañaín (Navarra) y ha provocado la hospitalización de tres policías municipales y un bebé por inhalación de humo. El portavoz de la ilegalizada Batasuna, Pernando Barrena, eludió pronunciarse sobre esta acción hasta no conocer más datos sobre lo sucedido. Desde el PSOE, su portavoz parlamentario, Diego López Garrido, condenó el «atentado» y llamó a la unidad de los partidos políticos «en torno al Gobierno» y a no aprovechar este acto «para obtener ventajas partidistas». El presidente del PP, Mariano Rajoy, reiteró su apoyo al Ejecutivo en la lucha antiterrorista, pero le exigió que «aclare» las causas de este episodio y le pidió «prudencia» y que «anden con cuidado». El Gobierno de Navarra señaló que esta acción se enmarca dentro de una estrategia «orientada a crear temor y desasosiego en la sociedad navarra» y afirmó que sus autores «siguen muy alejados del sentir y las preocupaciones del pueblo navarro». La formación CDN, socia de UPN en el Gobierno foral, exigió la paralización del proceso de paz si se confirma «la motivación política» del incendio porque, argumentó, «no cabe ninguna negociación mientras exista la más mínima expresión» de violencia y «no se consolide otra realidad» El secretario general de UPN, Alberto Catalán, aseguró que esta acción «pretende coaccionar y presionar a UPN y a toda la sociedad navarra, pretendiendo amedrentarles en un momento en el que Navarra continua siendo centro de atención«» Por su parte, la junta de portavoces del Ayuntamiento de Barañáin (PSN, UPN, Aralar, Batzarre, C.I.Barañáin, CDN, EA y IUN-NEB) aprobó por unanimidad un escrito en el que se condena «este atentado de clara connotación política». El presidente del PNV en Navarra, Jose Angel Agirrebengoa, señaló que «todas las acciones violentas merecen nuestra repulsa y nuestra condena» y resaltó que «en una sociedad democrática no cabe el recurso a la violencia para resolver ningún conflicto». Un llamamiento a la cautela hizo también el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, hasta que se confirme plenamente la autoría del incendio, y de ser así, dijo, «habría que plantearse una exigencia clara de que la tregua lo es en todos los frentes», incluida la lucha callejera. Ezker Batua (EB), a través de su diputado autonómico, Oskar Matute, consideró que el incendio intencionado es un «obstáculo para el avance en el cese definitivo de la violencia y el inicio de un diálogo resolutivo», aunque añadió que lo sucedido «no puede hacer perder la ilusión ni la esperanza en el cese definitivo de la violencia».