La Ejecutiva del partido dirá la última palabra en una reunión prevista para mañana
La dirección de ERC cede a la presión de sus bases y votará «no» al Estatut
Los dirigentes aducen que la negativa iguala su voto al del PP y no se verá la diferencia
La dirección de Esquerra Republicana de Cataluña asumirá la decisión de sus bases y pedirá el «no» al nuevo Estatuto en el referéndum. La Ejecutiva del partido se reúne mañana para analizar el resultado de la consulta a la que fueron sometidas el martes las asambleas territoriales y el sábado el Consell Nacional dirá la última palabra. En realidad, las opiniones de los militantes carecen de fuerza vinculante, pero la contestación a la resolución adoptada por cúpula de la organización -partidaria del voto nulo- ha tomado tal cariz que el núcleo duro de la formación ha optado por dar su brazo a torcer. «Así es la democracia popular», dicen con resignación. No ha sido nada sorpresivo. Las juventudes de la formación ya desoyeron el viernes la apuesta de la Ejecutiva por el voto nulo y defendieron con contundencia el «no» a un nuevo marco de autogobierno que consideran insuficiente. Durante el fin de semana, la toma de temperatura en distintos actos y encuentros con la militancia hizo admitir a algunos dirigentes independentistas que las perspectivas no eran muy halagüeñas y que los defensores del rechazo frontal al texto tenían todas las de ganar. Falló, reconocen ahora fuentes del partido, la labor pedagógica. Porque la decisión del voto nulo no surgió de la nada. Desde hacía meses parte de la dirección de ERC defendía internamente el voto nulo como la mejor opción. Creían que era la fórmula mágica, el «punto de equilibrio» entre el «sí» que exigía su presencia en el gobierno de la Generalitat y el «no» que reclamaban las bases. «No» sin matices Sin embargo, los afiliados no lo ha entendido así. Ni siquiera aprueban la resolución ambigua con la que la Ejecutiva pretendió cubrirse el pasado jueves las espaldas. Esa que apostaba «preferentemente» por el voto nulo pero admitía en su punto séptimo la «legitimidad» de las «diversas formas críticas» con el Estatuto que saldrá de las Cortes Generales dentro de una semana. Además, el «no» equiparará su voto al del PP y no se podrá distinguir quién votó a quien en el recuento de las papeletas. En cualquier caso, los republicanos aseguran que el cambio de postura no afectará a su permanencia en el gobierno de la Generalitat.