Un negocio que crece al 20% anual
Según Andrés Trapiello, director de la oficina principal de Correos en León, los envíos de dinero de la inmigración empezaron a llamar la atención hace aproximadamente seis años, a pesar de su escasa cuantía, y desde entonces no han dejado de crecer a un ritno anual no inferior al 20%. Este porcentaje es precisamente el objetivo que se ha fijado correos para el mes de agosto en una campaña de captación de clientes que incluye desde regalos hasta servicios practicamente instantáneos a cualquier lugar del mundo: «más de 180 países en menos de diez minutos». Para los usuarios no familiarizados con los sistemas financieros y de transferencia occidentales el funcionamiento de la red de Correos es lo más parecido a la de sus países de origen, aunque más eficiente. «Es un servicio directo y particular de persona a persona, de forma que quien quiera enviar dinero sólo tiene que acudir a una de nuestras oficinas, entregar el efectivo y decir el destino y el nombre del destinatario, recoge un resguardo y ya está. Quien recibe el dinero sólo tiene que retirarlo en la oficina postal más próxima a su domicilio o en su propia casa, si paga un recargo adicional». El crecimiento de las remesas de dinero no son un negocio financiero exclusivamente prefijado en la inmigración, sino también en el turismo, a pesar de las tarjetas de crédito: cualquiera puede sufrir un robo o necesitar dinero urgente para una compra en el extranjero con la que no contaba».