El candidato de CiU tuvo el apoyo en un acto del presidente del PNV y del portavoz del BNG
Mas gana la batalla mediática y de los sondeos en el ecuador de las catalanas
El tedio, la apatía y los pocos seguidores marcan la mayoría de los mítines de todos los partidos
José Montilla, participó ayer en la elaboración de una paella popular
El candidato de CiU a la Generalitat en las elecciones catalanas del 1 de noviembre, Artur Mas, se situó ayer, mediada la campaña, a la cabeza de todos los pronósticos. De momento, Mas ha ganado la batalla mediática y de los sondeos; es el candidato mejor valorado por los catalanes y el que consigue movilizar a más simpatizantes. La mitad de los votantes, según la última encuesta electoral, creen de hecho que ganará los comicios autonómicos. Aunque el tedio y la apatía social se han dado cita en esta campaña, los mítines de CiU suelen ser más concurridos que los del PSC y las otras fuerzas políticas. Ayer mismo, la federación nacionalista congregó a 3.000 personas en Barcelona, mientras que el PSC sólo reunió en Lleida el pasado sábado a 1.300, a pesar de la presencia de José Luis Rodríguez Zapatero. Los nacionalistas, que saben que juegan a caballo ganador en estos comicios, han decidido poner toda la carne en el asador y su polémico deuvedé de propaganda electoral, en el que atacan con dureza al tripartito, no parece haberles afectado. Tampoco la propuesta de Mas de establecer una especie de carné por puntos para inmigrantes. Artur Mas aparece en los platós de televisión seguro de sí mismo y fue el ganador del debate celebrado el pasado jueves en TV3 (televisión pública catalana) entre los cinco candidatos parlamentarios. En los mítines y otros actos de campaña, el presidenciable nacionalista muestra un rostro amable y hasta desenfadado, maneja bien los números y los conceptos, compagina la seriedad con la ironía y desata pasiones entre sus seguidores. El objetivo es convencer a los votantes de CiU pero también de otras fuerzas que la reedición del Gobierno del tripartito sería «un desastre» para Cataluña. Partidos rivales Artur Mas tiene a tres partidos rivales en esta campaña, el PSC, ERC y el PP, pero elige sobre todo para sus críticas y ataques a socialistas y republicanos. Lo hizo en el mitin de este domingo en Barcelona, donde reclamó a ERC que no entregue «la famosa llave» de la equidistancia al PSC, porque lo que necesita Cataluña es el «voto útil nacionalista». El presidenciable de CiU, que contó con el apoyo del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, y del portavoz del BNG, Anxo Quintana, pidió a los votantes de ERC «de buena fe» que «no entreguen el Gobierno de la Generalitat a un tripartito y a José Montilla y, por tanto, al PSOE». Por su parte, el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, se dedicó a atacar al candidato socialista José Montilla y dijo que «es un buen detalle» que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «autorice» al presidenciable del PSC «a hacer lo que quiera» en cuestión de pactos postelectorales, porque esto demuestra que este partido «depende del españolismo del PSOE», manifestó el responsable nacionalista.