El fiscal pide prisión para siete de los implicados en el tráfico de explosivos
La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitó ayer el ingreso en prisión incondicional de siete de los diez imputados por el juez Juan del Olmo en una trama de tráfico de drogas y de explosivos, uno de los cuales, agente de policía, intentó suicidarse en la tarde de ayer, aunque está ya fuera de peligro. Según informaron fuentes del tribunal, a primera hora de la tarde el policía Celestino Rivera, que acababa de finalizar su declaración ante el juez y a quien el fiscal acusa de un delito de revelación de secretos, ingirió el contenido de un tubo de pastillas que tenía consigo porque padece una dolencia cardiaca. Su compañero de calabozo en ese momento, el también policía Jesús Parrilla -asimismo acusado de revelación de secretos y para quien también se ha solicitado la prisión- advirtió que Rivera comenzaba a hablar de forma incoherente y consiguió que admitiera haber ingerido los medicamentos, según declaró el abogado del primero. Parrilla avisó al agente que custodiaba el lugar y entre los dos le provocaron el vómito, después de lo que se solicitó ayuda médica, que le fue prestada de inmediato por los servicios de emergencias, que consiguieron estabilizarle. Finalizadas todas las declaraciones, Del Olmo redactaba pasadas las 19:30 horas el auto en el que decidirá sobre la situación de los siete imputados detenidos, para quienes el fiscal ha pedido el ingreso en prisión, según fuentes del ministerio público. La Fiscalía les imputa delitos de tráfico de explosivos, tráfico de drogas, detención ilegal, denuncia falsa, cohecho, falsedad documental y amenazas graves a funcionarios, y el letrado le acusa también de deslealtad profesional.