Un sueño roto
Nodar está consternado por la muerte de una de sus vecinas y todos se vuelcan en arropar a la familia. El padre de la joven gallega dice, a media voz, que Idoia siempre quiso ser soldado profesional

Fachada de la casa de la soldado española fallecida
Constantino Rodríguez apenas podía ayer pronunciar palabra. El padre de la primera mujer soldado española muerta en una misión de paz en el extranjero recibió la noticia del fallecimiento de su hija en Nodar, el pequeño pueblo de Lugo en el que ambos residían. Consternado, apuntó a media voz que su hija falleció desempeñando un trabajo que adoraba. «Siempre quiso ser soldado profesional», aseguró. Esta certeza, sin embargo, no bastó para ahogar su tristeza. «Perder a tu única hija duele bastante, bastante», alcanzó a balbucear. El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, llamó personalmente al padre de la joven para transmitirle sus condolencias. Y el pueblo entero se volcó con la familia de esta joven de 23 años de edad, que llevaba dos en la Brigada Ligera Aerotransportable, con base en Figueirido (Pontevedra) y esperaba ser relevada en los próximos días por los efectivos de la Brigada de Cazadores de Montaña. Con la impresión todavía fresca en sus expresiones, el alcalde de Friol, Antonio Evaristo Muina Pena, anunció que convocará un pleno extraordinario pero no precisó qué decisiones tomarán. «Afortunadamente -dijo- no tenemos experiencia en este tipo de situaciones». En todo caso, todo Friol -un municipio de poco más de 5.000 habitantes- se vio envuelto en un ambiente de tristeza, a la que no son ajenos ninguno de sus vecinos. La muerte de Idoia estuvo presente en las conversaciones y, sobre todo, en el semblante de los 140 vecinos de Nodar, que la conocían personalmente. Hasta allí, además del pésame del presidente del Gobierno, llegó también el del presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, quien expresó su reconocimiento a la labor desarrollada por las Fuerzas Armadas españolas en la misión que realizan en Afganistán. La muerte de la española coincidió ayer con la de n soldado británico también por la explosión de una mina contrapersonal durante una patrulla rutinaria en la provincia de Helmand (sur de Afganistán), informó el Ministerio de Defensa del Reino Unido. El militar, cuya identidad no se ha divulgado, formaba parte del Comando 45 de los Royal Marines (infantes de Marina) y sus familiares han sido informados del suceso, agregó Defensa sin aportar más detalles. La muerte de este soldado eleva a 47 el número de efectivos británicos que han perdido la vida en el país asiático desde la invasión que lideró Estados Unidos en noviembre del 2001.