La Guardia Civil no descarta la hipótesis de que el fuego fuera provocado, pero de momento no hay información oficial
Un incendio destruye la vivienda de los tres sospechosos del crimen de Cistierna

El domicilio en el que residían hasta el pasado fin de semana los tres imputados por la muerte a puñaladas de José Segundo Sen, hermano del alcalde de Cistierna, Nicanor Sen, resultó destruido ayer, como consecuencia de un voraz incendio que se desató en torno a las 15.30 horas y dejó absolutamente calcinada la vivienda, pese a los esfuerzos de los miembros del Cuerpo de Bomberos de León, que acudieron al lugar de los hechos. La Guardia Civil no descarta que pueda tratarse de un fuego provocado, pero de momento, no hay información oficial alguna al respecto. Los hechos se iniciaron pasadas las 15.30 horas. La propietaria del inmueble colindante, que resulta ser además familia de la víctima, y cuyo hogar también resultó afectado por las llamas, se disponía a entrar en su vivienda a recoger unos enseres, cuando apreció las llamas en el tejado de al lado, y alertó a las fuerzas de orden público. Ante la imposibilidad de contar con los dos camiones cisterna del Ayuntamiento de la localidad, que se encuentran averiados, fue necesario reclamar la colaboración del Cuerpo de Bomberos de León, y del camión bomba del Ayuntamiento de Boñar. De acuerdo a los primeros indicios, el principal foco se localizó en la parte posterior de la casa, que da a una zona colindante con un monte. Las llamas se propagaron de forma voraz por el resto del hogar, que quedó semiderruido en apenas tres horas. Cerca de una decena de bomberos se emplearon a fondo en las tareas de extinción, que se dieron por concluidas en torno a las 18.00 horas, sin que fuera necesario lamentar desgracias personales, aunque con un cuantioso capítulo de daños materiales. Gracias a la rápida intervención de los bomberos, la vivienda contigua no registró mayores daños, y solamente sufrió algunos desperfectos en parte del tejado y en la viga principal. Pese a que los curiosos se acercaron a la zona inmediatamente, no fue necesaria la participación de las fuerzas de orden público para mantener la tranquilidad. «La suma de la serenidad reivindicativa de los vecinos y el trabajo de la Guardia Civil, nos da garantías a todos» MIGUEL ALEJO, Delegado de Gobierno