El presidente de Cataluña está convencido de la constitucionalidad
Montilla planteará cambios en el Estatut?si el TC decide rechazarlo
Acatará la sentencia del tribunal pero mantendrá los mismos objetivos de autogobierno

Nino José R.N., en la imagen recogiendo la sentencia
«Las sentencias se acatan pero las convicciones se mantienen», proclamó el presidente de la Generalitat, José Montilla, para explicar cuál será su respuesta si el Tribunal Constitucional considera inconstitucional algunos preceptos del nuevo Estatuto de Cataluña. El jefe del gobierno catalán prometió acatar la sentencia pero anunció que no se resignará si supone un retroceso y pondrá en marcha nuevas iniciativas para lograr los objetivos de autogobierno que alcanzó el texto actualmente vigente. Montilla se mostró convencido de la plena constitucionalidad de la norma que ya aplica su gobierno, durante un desayuno informativo en el Foro de Europa Press, dejó muy claro que no va a tirar la toalla si el alto tribunal la revisa a la baja. «No toleraremos una minusvaloración política del estatuto» avisó. En tal caso, anunció que «Cataluña se unirá con una sola voz para poner en marcha las acciones tendentes a superar aquello que se hubiera aducido para desvirtuarlo o invalidarlo». Durante el coloquio, el presidente catalán se esmeró en demostrar su respeto por la Justicia y, en concreto, ante el Tribunal Constitucional, al tiempo que enmarcó en la normalidad democrática su pretensión de «remover obstáculos» y plantear nuevas reformas e iniciativas políticas, que no concretó, para recuperar los niveles de autogobierno que puedan verse rebajados por la sentencia. «No renunciaremos a los avances en el autogobierno que establece el estatuto», recalcó. Aclaró que esta insistencia no puede confundirse «con tozudez o irresponsabilidad» sino que se trata de «ambición democrática» porque «estamos convencidos de la plena constitucionalidad del estatuto y vamos a defenderla». Se identificó plenamente con los objetivos «de país» que defendieron sus predecesores al frente de la Generalitat, Pasqual Maragall y Jordi Pujol, y defendió el nuevo estatuto como una necesaria renovación del marco de autogobierno catalán que ve plenamente inscrito en el marco del Estado de las autonomías. «El estatuto no es el problema -dijo-, es la solución». «No rompe España-, añadió-, «sino que la refuerza». En tanto que el Tribunal Constitucional estudia los recursos presentados contra la norma catalana, el gobierno catalán se aplica a un «desarrollo riguroso, exigente y leal» porque -recuerda José Montilla- «el estatuto está vigente para todos».