| Reportaje | La dotación tecnológica |
Cien mil toneladas de biodiésel a partir de ochenta mil hectáreas de colza y girasol La novedad de la extractora
La fábrica de biodiésel de Jabares contará con todos los adelantos tecnológicos para completar el proceso de obtención del carburante, además de subproductos que permiten mayor actividad industrial

La asistencia de alcaldes y agricultores a la presentación fue notable
César Gallo, ejecutivo de Repsol YPF recordó que la demanda del mercado anuncia buenos tiempos para la producción de biodiésel. Contribuye la normativa que persigue el incremento de fuentes alternativas «5,75% del total que se consuma en el transporte en el 2010 debe tener origen vegetal», pero también la demanda de vehículos con motor diésel «el 75% de los nuevos matriculados en España» relató Gallo. Los estudios de mercado ratifican la apuesta de Repsol y Acciona por el combustible energético que se obtiene a partir del aceite de colza o girasol. La planificación también tiene una referencia en León, y en las provincias limítrofes. «Vamos a obtener 100.000 toneladas de biodiésel a partir de aceite de colza, principalmente; para eso hacen falta 80.000 hectáreas de tierra en la que se vayan a desarrollar cultivos de las oleaginosas». La relación de cifras expuesta por el directivo de Repsol desemboca en las 250.000 toneladas de semilla, si se toma como referencia media de rendimiento las tres toneladas por hectárea. «Esto va a significar una auténtica revolución en el campo leonés», advirtió Llorente, que señaló la ubicación de la planta de biodiésel como clave para entender el plan de suministros: «Estamos situados en un punto en el que en 30 kilómetros a la redonda hay 100.000 hectáreas de regadío; eso es esencial». La otra clave está en la oferta de tierra de secano del sureste de León, y de las comarcas zamoranas y palentinas más próximas a la provincia leonesa. La colza se presenta como un cultivo adecuado para una rotación media de tierras en tres años. El girasol alto oleico entra en León para apoyar la producción. Biodiésel Esla Campos presenta una novedad definitiva en su estructura industrial que mejora las posibilidades de producción y empleo de la fábrica de Jabares. La extractora incrementa la obtención de derivados de la colza, que posibilita tras recibir la semilla para la molienda la producción de harinas, que se destinan a la alimentación animal. César Gallo resumió el proceso: cultivo, semilla, extracción de aceite, refino, transesterificación y Fame, o producto definitivo para lograr el combustible. Del refino derivan ácidos grasos o gomas, que pueden iniciar otro proceso para la obtención de productos de alimentación animal. La glicerina abre un aprovechamiento paralelo para el que estará lista la fábrica de Biodiésel León. Su aprovechamiento como base de producción energética adicional se está sopesando para complementar el proceso básico de obtención del biocarburante en la fábrica de Jabares. Acciona y Repsol destacan las cualidades del aceite de colza como principio único de un biodiésel de calidad, frente a la soja o la palma, más económicas, pero inviables en León. La utilización de variedades de girasol alto oleico permite compensar las carencias del aceite del girasol convencional. La mezcla se presenta como alternativa para suplir la escasez de colza, que aún no supone más del 1% de la superficie cultivable de España. El crecimiento en León coincide con la proyección de la fábrica de biodiésel, unas buenas condiciones agronómicas para su producción y rendimientos óptimos y el soporte técnico de un contrato que garantiza un precio «lo que supone que el 50% de la producción de nuestras explotaciones dependa de un precio fijo en el mercado», entiende el presidente de Ucogal, sociedad culpable de la introducción y la expansión de los cultivos oleaginosos en la provincia. El paso del proceso de cultivo a la semilla abre la gama de tratamiento, que se lleva el segundo bloque de inversión más importante del proyecto. Ucogal, Repsol y Acciona ensayan desde otoño con un sistema de almacenaje basado en un tubo de polietileno, que definirá la alternativa elegida. Se barajan estructuras de hasta 35.000 metros cúbicos para dar cabida a 250.000 tonelada de ensilado. Este ensayo ocupa una parte notable del proceso de investigación I+D+i sobre la colza, que incluye con especial mimo la fase de tratamiento y manejo de la semilla. La fábrica de Acciona en Caparroso (Navarra) marca la pauta; la de Jabares se antoja con perfiles tecnológicos más avanzados.