Rabei es un ideólogo radical, según los servicios antiterroristas italianos

Mohamed el Egipcio, ayer, atento a la declaración de los policías italianos
Cuando Rabei Osman el Sayed, Mohamed el Egipcio, le dijo a su discípulo Yahia Mouad Mohamed Rajah que «el atentado de Madrid fue un proyecto mío y los mártires que murieron en Madrid eran amigos míos» no fanfarroneaba. De eso están plenamente convencidos los dos resposables de la DIGOS, la oficina antiterrorista del Estado italiana que le investigaron y detuvieron en Milán y que ayer declararon en el juicio del 11-M como testigos. Los dos expertos policiales italianos relataron al tribunal los pormenores de la investigación de la que fue objeto noche y día este presunto terrorista a lo largo de casi tres meses, a instancias de sus colegas españoles que descubrieron el número de su teléfono móvil italiano en poder de uno de los detenidos por los atentados de Madrid. Los servicios antiterroristas italianos recibieron el aviso el 29 de marzo del 2004 y dos semanas más tarde le localizaron en un apartamento de la vía Cadore de Milán. A partir de ese momento y hasta su detención, el 7 de junio, le tuvieron intervenidas todas sus comunicaciones telefónicas y telemáticas y colocaron en micrófonos y cámaras espías en ese domicilio y en otro al que se traladron posteriormente. Muy reservado Según relataron los testigos, Rabei es un ideólogo muy radical que llevaba una vida muy reservada. La mayoría del tiempo se quedaba en la vivienda, aunque frecuentaba la mezquita. En el rastreo que la Policía italiana realizó del ordenador de El Egipcio descubrieron que éste visitaba páginas radicales en Internet, de grupos yihadistas, y proclamas de Al Qaida, del talibán Mulá Omar y hasta de Osama Bin Laden. Le encontraron documentos sobre despedidas de mártires y conexiones a páginas que explicaban cómo construir bombas para meterlas en un maletín y activarlas con teléfonos móviles. También un papel con la anotación de la fecha del 11 de marzo del 2004 acompañada de las palabras «Shaid Miel»; Shaid significa mártir en árabe y Miel se considera sinónimo de explosivo en el código utilizado por los yihadistas. En una conversación medioambiental captada en Via Chiasserini, el 1 o el 2 de junio, hablaban de la Yihad, «que era el monotema» entre Rabei y su pupilo Yahia» -precisó uno de los testigos-, y en este contexto Rabei hizo referencia a que uno de los medios de Al Qaida era una sustancia venenosa que se podía distribuir mediante un secador de pelo. Rabei, en una conversación grabada, hace referencia a que él estaba bien preparado, pero que le habían parado desde Arabia Saudí. Para verificar que era cierto que había mantenido conversaciones con alguien de allí, comprobaron que a menudo tenía contactos con un predicador de Arabia Saudí, tanto por teléfono como por Internet. Las autoridades italianas también comprobaron que había tenido conversaciones con Holanda, en concreto con un radical que fue expulsado de Holanda a Egipto. «Si da lo mismo ser homo que hetero es posible que nos encontremos con una verdadera epidemia homosexual» FERNANDO SEBASTIÁN