El CIS y los pactos meten miedo
Las encuestas pintan a Navarra como la autonomía de futuro más incierto, con posible vuelco electoral tras delicados acuerdos a los que las listas de ANV restan protagonismo
«Cómo es posible que España, que está asombrando al mundo, tenga una oposición como el PP que sólo desata la furia, la crispación» | JESÚS CALDERA, ministro de Trabajo «Desde que el Partido Popular perdió el juguete del poder del gobierno se ha dedicado a malmeter contra la ley de extranjería» | J. F. LÓPEZ AGUILAR, candidato a Canarias Gobernar en Navarra pasaría por resolver una ecuación matemática. El CIS propone este planteamiento: UPN 20 o 21; Nafarroa Bai 13 o 14; 10 para el PSN-PSOE; 3 del CDN y otros tantos de Izquierda Unida-EB. En principio, solución sencilla: los escaños de los populares, que aquí se llaman Unión del Pueblo Navarro, se suman a los del CDN y el resultado son otros cuatro años (ya van once) con el mismo gobierno, fuera del alcance de los socialistas y los nacionalistas de NaBai (Navarra sí). Pero este problema va más allá de los números y si el Centro de Investigaciones Sociológicas no ha errado los suyos, el PSN va a tener una poscampaña movidita. La formación que dirige el abogado Fernando Puras estaría ante la gran oportunidad de dejar sin bastón de mando a Miguel Sanz; pero para ello debería pactar con Izquierda Unida y NaBai -que integra a EAJ-PNV/EA y Aralar y ya logró una diputada en las generales del año 2004- e incluso entregar el gobierno foral a los nacionalistas, que jamás se habían visto ante una posibilidad así. A Sanz no le hizo falta esperar al CIS para echar sus propios cálculos y decidir la estrategia aún antes de iniciar la campaña. Las dudas Hace meses que acusa a los socialistas de «ofrecer graves dudas en la defensa de Navarra ante el acoso del nacionalismo» y advierte al electorado de que «quien vote al PSOE no sabe qué va a hacer ese partido con su voto». En esto último no le falta razón y es que Puras ha evitado pronunciarse sobre el posible acuerdo -«hablar de pactos es entrar en una política dañina»- y se ha limitado a desvincular el territorio de aspiraciones independentistas: «No hay vía para un proyecto de integración en la comunidad vasca». Su eslogan de campaña, «El cambio que Navarra se merece», tampoco despeja dudas y está en la línea del de NaBai -«Unidos por el cambio»- e Izquierda Unida -«El cambio de izquierdas». La irrupción de Batasuna Curiosamente y ante la falta de graves problemas sociales en la comunidad (hace muchos años que los indicadores colocan el nivel de vida navarro entre los tres primeros de España) los posibles cambios en la voluntad del electorado parecen pasar por un partido que, sobre el papel, no participa en los comicios.