LEÓN CAPITAL | Crónica | A vuelta de urna |
El descanso es un trabajo muy duro
Los candidatos pasaron la resaca electoral sin mayor encomienda que pensar cómo quedará organizado el gobierno de la ciudad y de qué manera lograrlo
La jornada de resaca encontró más papeletas de unos que de otros
El candidato del PSOE automatizó la respuesta «gracias» para responder a todas las llamadas de felicitación que recibió a lo largo de la jornada El líder de la UPL en la capital hizo el propósito de no encender el teléfono hasta su vuelta. Cuando llegue a León tendrá más llamadas que Julio Iglesias el día del padre Bernardino Lombao, que saltó a la fama por ser el preparador físico con el corría José María Aznar cuando campaba por La Moncloa, se pasó un año por León como miembro de la empresa que organizaba la vuelta ciclista provincial, donde se topó con José Antonio Díez Díez, por entones presidente de la Diputación, principal pagana del evento. «Estoy cansado, cansado, cansado», recalcó el dirigente del PP en la presentación de la prueba, a lo que el deportista contestó de forma taxativa: «El descanso es parte del entrenamiento». Aunque no hayan corrido con Lombao, ni se hayan agotado con José Antonio Díez, los tres candidatos que han obtenido representación en las elecciones a la Alcaldía de la capital siguieron ayer la premisa, unos de una forma más activa que otros. Francisco Fernández, que ejerce como ganador, se pasó por el consistorio para lucir sonrisa, se reunió con parte de su núcleo duro y agradeció esfuerzos a varios militantes, simpatizantes, interventores y apoderados que en la jornada del domingo derrocharon generosidad en favor de las siglas socialistas. Poco más, al margen del mecanismo automatizado de descolgar el teléfono y contestar «gracias» a las enhorabuenas y felicidades que le llegaron por doquier durante todo el día, y a estrechar manos y acostumbrarse a recibir palmadas en la espalda. Más mundana fue la jornada que tuvo que sufrir Mario Amilivia. Después de una noche con la almohada de la cama como enemiga, el candidato del PP acudió al ayuntamiento para dar cuenta de las obligaciones de alcalde en funciones que todavía tiene. Subió al despacho, charló con los colaboradores, personal de confianza y concejales que decidieron levantarse y firmó los papeles de gestión ordinaria que tenía sobre la mesa. Nada merecedor de destacado, pero todo dentro de la normalidad, como espera desarrollar el día de hoy: reunión con uno de los militares que dirigen el desfile de las Fuerzas Armadas, para ultimar los detalles de la celebración, y viaje al Senado por la tarde, donde tendrá tiempo para encontrar puntos de vista distintos con los que enriquecer la reflexión en la que se encuentra. En la misma línea mística se embarcó ayer el aspirante de la UPL y depositario de todos los mimos políticos. Javier Chamorro se montó en el coche a media mañana, después de hacer varias tareas cotidianas, llenó la maleta de libros y se marchó solo a Asturias, para tomar perspectiva y no perderse en la época que se avecina. Un poco más allá del alto de Pajares, apagó el teléfono móvil e hizo el propósito de no encenderlo hasta mañana. Cuando vuelva, va a recibir más llamadas que Julio Iglesias el día del padre. Francisco Fernández fue al consistorio para repasar los periódicos, se reunió con sus allegados y agradeció el esfuerzo a sus simpatizantes Mario Amilivia acudió al Ayuntamiento para firmar papeles de trámite administrativo, antes de acudir hoy por la tarde a la sesión del Senado Chamorro decidió cruzar el puerto para irse a Asturias a tomar perspectiva y no volverá a la ciudad hasta mañana