Antes de colocar de forma definitiva los fardos de los dos núcleos el terreno del depósito actual ha de ser impermeabilizado
Un área verde con árboles ocultará bajo tierra en Ferral las balas de León
Las 32.000 toneladas de basura que se apilan en fardos entre los depósitos de Trobajo del Cerecedo y Ferral acabarán enterradas bajo una capa de tierra y convertidas en una superficie revegetada con árboles. Ése es el objetivo final del proyecto presentado por la ute Legio VII -adjudicataria de la gestión y explotación del CTR- para solucionar el problema de las balas de residuos que desde el año 2000 conforman montañas de fardos en estos dos lugares. El proyecto de ejecución del sellado de las valas de Ferral contempla el traslado hasta este depósito -en el municipio de San Andrés- de las 6.000 toneladas de Trobajo del Cerecedo para desarrollar una solución conjunta y finalizar con el problema que desde hace años preopupa a los ayuntamientos afectados. La ute presentó en su día ante la Junta este proyecto, que ahora se encuentra en periodo de exposición en los ayuntamientos afectados para la presentación de alegaciones. El plan prevé la retirada de las balas que ahora se apilan en Ferral (26.000 toneladas) para impermeabilizar la superficie. Una vez realizado este trabajo sobre el terreno, los fardos de este depósito volverán a colocarse en su sitio inicial y, además, se sumarán los que sean trasladados desde Trobajo del Cerecedo. Todos serán cubiertos de tierra, con el correspondiente sistema de drenaje de aguas, gestión de gases y control topográfico, y se procederá a su revegetación con el plantado de árboles. Incluso, existen ejemplos, como el caso del vertedero de Bens en La Coruña, que una vez restaurado y revegetado se convirtió en un parque infantil. La solución diseñada por la ute Legio VII supondrá un coste cercano al 1,5 millones de euros, que serán financiados por las empresas que integran esta sociedad, ya que son las adjudicatarias del CTR y de las soluciones transitorias que se desarrollaron para la basura de León y su alfoz antes de que entrara en funcionamiento el complejo de San Román de la Vega. A parte de estos dos depósitos de fardos en el alfoz de la capital, existe un tercero -el de Valdefuentes del Páramo, con 390.000 toneladas- para el que todavía no existe proyecto, aunque su solución pasará también por otra actuación similar a la que ahora se pretende abordar en Ferral. Trobajo del Cerecedo comenzó a ser el depósito temporal de los residuos sólidos urbanos de León y su alfoz en marzo del 2000. Hasta junio de ese mismo año acumuló 30.000 toneladas, de las que 24.000 fueron trasladadas a Orense durante el 2001. Un largo camino Ferral apiló fardos de basura de septiembre a diciembre del 2000, durante los meses de verano de ese año los residuos de León y su alfoz lograron colocarse en un vertedero de Valladolid. Con la llegada del 2001, la basura de la capital y su área metropolitana comenzó a llevarse en fardos hasta Valdefuentes del Páramo, donde también llegaban los residuos de los municipios del área de influencia. Aquí, ahora mismo, existen 390.000 toneladas de basura que también esperan una solución. En este lugar los fardos llegaron hasta septiembre del 2004, cuando se inauguró el CTR y comenzó a recibir los residuos de León y su alfoz como primeros núcleos de la provincia. El grado de degradación de la basura acumulada durante estos años en balas hace imposible su traslado y tratamiento en el complejo de San Román y aconseja una solución sobre el terreno.