Diario de León

La recomendación de la Junta de no consumir las piezas ante el riesgo de estar contaminadas arruina la media veda

Casi la mitad de los cazadores no sale al campo por temor al veneno de los topillos

Fierro: «Es una aberración que echen veneno; que hablen claro y suspendan la media veda»

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F. Ramos - león
León

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El miedo de la Junta a un posible envenamiento de las piezas de caza con la clorofacinona, el veneno que se está utilizando para acabar con la plaga de topillos, va camino de arruinar la media veda. Al menos así lo cree el presidente de la Federación de Caza de León, Miguel Fierro, para quien es una «aberración» que se eche veneno por los campos sin saber antes qué puede pasar con el resto de especies que no sean topillos y, por supuesto, sin saber cómo afecta a las personas. Miguel Fierro tiene claro que, con la decisión de la Junta de impedir que se coman las piezas que se cacen en el campo, «se han cargado la temporada de caza, porque a quien más y a quien menos les ha entrado el miedo en el cuerpo», asegura Fierro. Tanto es así que ayer, en el tercer día de la temporada, casi la mitad de los cazadores leoneses no salieron al campo ante el temor de que las piezas se hayan envenenado con la clorofacinona. «Insisto: es una aberración que se eche veneno; que hablen claro y suspendan la media veda», afirmó, no sin cierto enfado, el presidente de la Federación de Caza de León. «Alarma innecesaria» Fierro cree que la alarma que ha creado la Junta es innecesaria, porque aquí en León no se puede hablar de plaga. «Yo hoy -por ayer- he comido el bocadillo donde siempre y allí estaban los ratones, donde han estado siempre», explicó. El presidente de los cazadores leoneses arremete contra la Junta y contra los políticos, a los que acusa de tomar decisiones desde los despachos, «pero no pisan el campo, que es lo que tienen que hacer», indica Fierro, quien acto seguido declara: «Si es imprescindible tomar esta medida del veneno que se haga, pero que se explique con un estudio detallado y sobre el terreno y no desde un despacho en Valladolid, como se ha hecho». Donde ya han decidido tomar medidas es en Burgos, donde la Federación de Caza anuncia que acudirá a la Justicia para pedir responsabilidades en cuanto se confirme la presencia de algún animal muerto por el veneno. Los ecologistas, que denunciaron a la Junta de Castilla y León por usar veneno en marzo para combatir la entonces incipiente plaga de topillos, niegan que tengan ninguna responsabilidad en la actual situación, ya que el uso de estos productos, insisten, es «inútil» y dañino para el medio ambiente. El veneno empleado en los primeros meses de este año para intentar acabar con la plaga de roedores, la clorofacinona, posteriormente prohibido, conlleva un «enorme impacto en la salud y el medio ambiente», según dijo a Efe Fernando Jubete, portavoz de la plataforma ecologista que han constituido en la zona SEO/BirdLife, WWF/Adena, Fundación Global Nature y Ecologistas en Acción. Jubete remarcó en declaraciones a Efe que la Junta es «quien toma las decisiones», tanto cuando permitió como cuando prohibió el uso de la clorofacinona. En esa misma idea insistió en declaraciones a Efe el portavoz de Ecologistas en Acción, Teo Oberhuber, de que la Junta es la «responsable» de la actual situación por no haber tomado «medidas efectivas» en su momento y remachó que los gobiernos autonómicos «no siempre escuchan las recomendaciones de los ecologistas». Desde WWF/Adena rechazaron tener responsabilidad alguna y reiteraron que el uso del veneno es «ilegal, inútil y un peligro para la salud pública», aseguró a Efe Cristina Rabadán, del programa de especies del grupo. Para el presidente de los cazadores leoneses, Miguel Fierro, la solución a todo el problema que se está generando con la plaga de los topillos está en manos de la Junta. «Lo tienen fácil, que no suelten el veneno por el campo y todo solucionado. Que los que cobran por pensar, piensen otra solución para acabar con esta plaga, que en León no es tanto», declaró a Diario de León Miguel Fierro, para quien la Administración autonómica en lugar de hacer todo esto se ha limitado a decir: «Tomad medidas, porque os vamos a envenenar», remarcó. Fierro va más allá en sus explicaciones y asegura no entender por qué nadie se está preguntando qué ha provocado esta plaga de topillos y por eso lanza las siguientes preguntas: «¿Cómo es que antes los mantenían a raya y ahora no? ¿No estaremos ante un problema que ha generado el tipo de agricultura que se realizando en estos momentos?». El máximo representante de los cazadores de la provincia apunta a la siembras directas y a la cantidad de campo que está abandonado, como dos de las principales causas. «Yo hablo como espectador del campo y como tal digo que, por ejemplo, en las tierras que se han sembrado en marzo, como el girasol de primavera, no hay ni un sólo topillo», señaló, para finalizar con un categórico: «Que nadie se equivoque: nosotros, los cazadores, somos más ecologistas que todos los ecologistas juntos y somos los que más defendemos las especies animales». «Si es imprescindible tomar esta medida del veneno que se haga, pero que se explique con un estudio detallado y sobre el terreno y no desde un despacho en Valladolid, como se ha hecho» MIGUEL FIERRO, presidente de la Federación de Caza de León

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