Diario de León

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La conspiración que nunca fue

El fallo es un varapalo a la teoría de la conspiración, pero deja abierto un resquicio al no identificar a los autores intelectuales

Publicado por
Enrique Clemente - redacción
León

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1 Funcionamiento del Esta­do de derecho. Lo primero que hay que resaltar es la rapi­dez con que se ha celebrado un juicio muy complicado, al que se han puesto muchas trabas, y se ha dictado sentencia. Só­lo han transcurrido tres años y algo más de siete meses desde la matanza. La gran mayoría de los responsables que siguen vi­vos han sido juzgados y conde­nados. Algo que no tiene prece­dentes. 2 Los islamistas, autores de la matanza. La sentencia establece que los autores ma­teriales fueron los integrantes de una célula terrorista yihadis­ta compuesta por los siete suici­das de Leganés, una octava per­sona sin identificar y dos de los condenados. 3 Descartada la participa­ción de ETA. No existe nin­guna prueba que avale la parti­cipación de la banda terrorista vasca en los atentados, que fue durante meses la piedra angu­lar de la denominada teoría de la conspiración. 4 La Kangoo y la mochila de Vallecas son pruebas váli­das. El tribunal ha avalado las pruebas que los teóricos de la conspiración trataron de de­sacreditar de todas las formas posibles. No tiene ninguna du­da de que la furgoneta Renault Kangoo, donde aparecieron de­tonadores, dinamita, una cinta con cantos coránicos y la céle­bre casete de la Orquesta Mon­dragón; y la mochila de Vallecas, que permitió dar con los auto­res, son pruebas válidas y que no fueron manipulados o colo­cadas ex profeso con fines espu­rios. 5 El explosivo salió de Mina Conchita. El fallo establece que «toda o gran parte de la di­namita de los artefactos que ex­plosionaron en los trenes» pro­cedía de Mina Conchita, en As­turias. Los conspirativos han re­petido hasta la saciedad que no se sabía el explosivo que explotó en los trenes, lo que considera­ban suficiente para anular el su­mario. 6 Autores intelectuales des­conocidos. La Audiencia es­tima, en aplicación de la máxi­ma in dubio pro reo, que no hay pruebas para considerar al Egip­cio, Belhadj y El Haski como in­ductores, aunque los considera integrantes de banda armada. 7 El suicidio colectivo de Le­ganés no fue un montaje. Al­gunos destacados representan­tes de la teoría conspirativa lle­garon a mantener la delirante tesis de que el suicidio de los siete terroristas en Leganés fue en realidad un montaje de la po­licía, que colocó en el piso los cadáveres previamente conge­lados, con el objetivo de echar la culpa a los islamistas. 8 Varapalo a la teoría de la conspiración. Todos los argumentos defendidos por la teoría conspirativa han sido refutados. El único res­quicio que queda a sus defenso­res es la ausencia de autores in­telectuales conocidos.

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