El juez decidirá si comparecen junto a otros dirigentes propuestos «por hablar con ETA y Batasuna»
Ibarretxe pide al tribunal que le juzga que cite a Zapatero y Aznar
Sus abogados esgrimen que ambos dialogaron con la banda y en su caso no se consideró delito

El presidente del Gobierno Vasco, Juan José Ibarretxe, durante un acto público ayer en San Sebastián
La defensa de Juan José Ibarretxe pedirá que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su antecesor en el cargo, José María Aznar, declaren como testigos en el juicio oral al que serán sometidos el lendakari, dos dirigentes del PSE y cinco de la ilegal Batasuna por las reuniones que mantuvieron meses atrás. El argumento esgrimido por sus abogados es que ambos dirigentes «han hablado con ETA y Batasuna», algo que en su caso no fue considerado delito. La portavoz del Ejecutivo vasco, Miren Azakarate, anunció tras la reunión del Consejo de Gobierno que el escrito de defensa se presentará este miércoles ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, y en él los abogados del 'lehendakari' plantearán además, como cuestión previa para evitar que se celebre el juicio oral, que no existe acusación particular -la que ejercen los directos perjudicados por una acción- ya que la Fiscalía pide la absolución, y que «no tiene cabida legal» sostener el proceso sólo con la acusación popular que ejercen el Foro de Ermua y la asociación Dignidad y Justicia. La decisión de interrogar o no a los 16 testigos solicitados por la defensa de Ibarretxe depende del tribunal que le juzgará. Si acepta sus testimonios, ninguno de los citados puede negarse a declarar, si bien Rodríguez Zapatero, como presidente del Gobierno, tiene la prerrogativa de comparecer, si lo desea, desde su despacho. Otros de los testigos propuestos son el ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba; el ex titular de este departamento Jaime Mayor Oreja; el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, y el aún presidente del PNV, Josu Jon Imaz. Juicio político Con esa lista, la defensa de Ibarretxe busca demostrar que el diálogo político «es un principio democrático a preservar y no una acción política a penalizar». Para ello, plantea, según indicó Azakarate, que el ex presidente del Gobierno Felipe González «habló con ETA y Batasuna», al igual que Aznar y Rodríguez Zapatero «exactamente en la misma coyuntura que lo hizo el lendakari» y «nadie ha considerado nunca que cometieran delito alguno». «Estamos ante un juicio político para hacer política», concluyó la portavoz. Contexto Los abogados del lendakari también destacan que sus reuniones con Batasuna se celebraron en un contexto de tregua de ETA y tras la resolución del Congreso de los Diputados a favor del final dialogado de la violencia. Asimismo, señala que la Sala Especial del Tribunal Supremo que decretó la ilegalización de Batasuna «no dio orden expresa» para que Ibarretxe anulara su encuentro con la formación aberzale «a pesar de ser pública y notoria su convocatoria de forma previa». Argumento que extiende al Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional y que utiliza para concluir ante el delito de desobediencia que se imputa a Ibarretxe que «difícilmente se puede desobedecer a alguien que no ha expresado criterio previo alguno». Azkarate insistió en que «se ha hecho una interpretación interesada y errónea de la ley penal y la Ley de Partidos, que bajo ningún concepto prohíben o castigan a quienes buscan la paz a través del diálogo».