Mas pide una financiación distinta para Cataluña para votar a Zapatero

Artur Mas, durante el consejo nacional de su partido en Bellaterra
Los nacionalistas de Convergència ya han comenzado a preparar el terreno para justificar su abstención en la sesión de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero. El secretario general de esta formación, Artur Mas, advirtió ayer de que hará de la aceptación de un modelo de financiación específico para Cataluña una condición inexcusable en las negociaciones entre la coalición que lidera con Unió y el PSOE. Los socialistas siempre han defendido que la reforma del sistema se llevará a cabo en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera en el que participan todas las comunidades autónomas. Mas alegó, durante su intervención en el consejo nacional de su partido en Bellaterra, que el Estatut aprobado en la pasada legislatura exige que el modelo catalán tenga «carácter bilateral» y no esté sujeto «simplemente a la financiación del conjunto de comunidades autónomas españolas». Es su interpretación de un marco normativo en el que se indica que el desarrollo del sistema de financiación corresponde a la Comisión Mixta de Asuntos Económicos y Fiscales Estado-Generalitat, pero también se obliga a respetar los criterios de solidaridad exigidos por la Constitución. CiU quiere vender caro su posible apoyo a los socialistas. Sobre todo, en tanto en cuanto se mantenga en la oposición en Cataluña y la sombra de un adelanto electoral sobrevuele sobre el Parlament.