El sondeo del CIS de abril eleva a casi el doble la diferencia con el PSOE respecto a las elecciones
La crisis interna mina la intención de voto del PP y le deja a seis puntos
Tres cuartas partes de la ciudadanía no confía en Mariano Rajoy, una postura que mantiene el 38% de sus votantes
La crisis interna pasó una severa factura electoral al PP. El 43,6 por ciento de los ciudadanos votaría hoy al PSOE y el 37,6 lo haría por los populares, de acuerdo a la primera encuesta del CIS sobre intención de voto de los españoles tras los comicios del 9 de marzo. La diferencia entre los dos partidos mayoritarios se dispara así hasta los seis puntos, casi el doble de la que obtuvieron los socialistas respecto a los populares en las últimas elecciones. No es la única mala noticia para el principal partido de la oposición: la desconfianza hacia su líder crece y el 75,7 por ciento de los ciudadanos dice tener poca o ninguna fe en Mariano Rajoy. El jefe de la oposición dijo el pasado domingo que la unidad de un partido es un «presupuesto indispensable» para ganar elecciones. Sabía lo que decía. La crisis y la imagen de división de la formación opositora se ha traducido en una notable caída de sus expectativas de voto. Si el 9 de marzo el PP logró el 40,1 por ciento de los votos, ahora obtendría, según el CIS, el 37,6, dos puntos y medio menos. La realidad, además, puede ser aún peor puesto que el estudio se efectuó entre el 24 y 30 de abril, cuando la crisis estaba en sus albores, la polémica se centraba en el reparto de cargos en el grupo parlamentario, las disputas se limitaban a las que mantenían Rajoy y Esperanza Aguirre, y la única baja era la de Eduardo Zaplana. El sondeo se realizó cuando aún no se había producido el portazo de Ángel Acebes ni el de María San Gil ni el de José Antonio Ortega Lara; tampoco José María Aznar, Francisco Álvarez Cascos y Jaime Mayor Oreja habían sacado la tarjeta amarilla de las esencias ideológicas al presidente del PP y hasta uno de sus fieles, Gabriel Elorriaga, ha dejado de serlo. Rajoy también tiene motivos para la preocupación si analiza la confianza que despierta entre la ciudadanía. El 75,5 por ciento de los consultados por el CIS tiene poca o ninguna fe en el presidente del PP, mientras que al 20,5 le inspira bastante o mucha. Zapatero, en cambio, despierta confianza en el 46% de los ciudadanos, aunque un 51,1 sostiene lo contrario. Pero el dato que debería ser más preocupantes para el líder opositor es que entre los que desconfían de él, el 38,1 por ciento dice ser votante suyo; y que de los que confían, apenas el 58,9 es simpatizante del PP. Otro indicador de que pintan bastos para los populares surge en la valoración de su tarea opositora. El 41,3% afirma que es mala o muy mala, el 39,% la ve regular y sólo el 14,4 la ve buena o muy buena.