Más de 35.000 hogares leoneses verán modificadas a la baja las bonificaciones por esta tarifa a partir de julio
La nueva tarifa nocturna aumentará un 40% el precio de la calefacción eléctrica
La Unión de Consumidores pide ya amparo al Defensor del Pueblo antes del verano
«Con 300 euros y tres circuitos por vivienda la subida no va a ir más allá del 10% si se llama a profesionales del sector» JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ DE LA MATA , vocal del Centro Empresarial Leonés (CEL) El último censo del Centro Nacional de la Energía (CNE) cifra en 1,2 millones los hogares españoles que utilizan energía eléctrica para calefacción. En Castilla y León se estiman en más de doscientos mil, porque la dispersión de poblaciones rurales hace especialmente barata la instalación de acumuladores «y es de las autonomías que más los utilizan porque no se requiere obras», según el portavoz de la Unión de Consumidores de España en Valladolid, José Picado. No es fácil contratar y abastecerse de quemadores de gas o de gasóleo en los pequeños pueblos, ni abastecerse de ambos combustibles una vez desaparecido el carbón, así que apromadamente uno de cada cuatro hogares se calienta ya directamente por luz eléctrica. Las tarifas nocturnas bonificadas con descuentos de hasta el 50% que se ofertaban hasta ahora para promocionar este tipo de instalaciones domésticas desaparecerán de un plumazo en julio y supondrán un incremento en los recibos de la luz de entre el 40% y el 50%. En la provincia de León se calcula que el número de usuarios afectados oscilará entre 35.000 y 40.000, proporcionalmente al peso de la provincia en la población de la autonomía. El coste medio de la subida oscilará de 70 a 80 euros al mes. A tanto la hora La modificación de tarifas electricas se publicó en el BOE el 21 de febrero del 2007 como «corrección de errores» de un Real Decreto de diciembre del 2006 en normativas que pasaron totalmente desapercibidas hasta que muchos meses después las localizaron las asociaciones de consumidores y usuarios a través de consultas en las que la gente preguntaba sobre a qué atenerse para el futuro. A partir de entonces se abrió una batalla que no ha hecho más que empezar. Como camuflaje para encubrir subidas astronómicas de las tarifas electricas se empezó el pasado mes de enero con una generalizada del 3,6%, anunciándose ahora hora similar, pero multiplicada vadias veces, de entre el 11% y el 20%, según propuestas de la CNE y de las empresas eléctricas, respectivamente. Sobre esta última aún no se ha pronunciado el Consejo de ministros, aunque también deberá entrar en vigor en julio, seguramente a la espera de pillar a la gente también despistada, justo en víspera de vacaciones. Para la misma fecha se espera igualmente la supresión de bonificaciones en las tarifas nocturnas, a través de las cuales las electricas captaron una ingente clientela durante los últimos diez años mediante contratos que se prometían indefinidos. Las nuevas facturas de la calefacción eléctrica suponen, de hecho, una ruptura de contrato, aunque, a su vez, se camuflen con el maquillaje de pequeños cambios, algunos de los cuales incitan incluso al despite: las «horas valle» nocturnas tendrán un descuento del 47% frente al 55% anterior, pero su abanico se amplia en seis horas: de las 0.00 horas a las 8.00 de la mañana de antes a las 22.00 horas hasta las doce del mediodía. Se trata del horario en el que las compañías eléctricas facturan menos, así que abaratan el producto para no comérselo, pero, en el esto del día incrementarán los precios del recibo un 35%. A mayores de este recargo las compañías anuncian también que a los usuarios de las tarifas nocturnas se les aplicará a partir de julio en contrato de «potencia máxima» para las veinticuatro horas del día, lo que supondrá como media no menos de 140 euros al año por hogar. Castilla y León es la autonomía más afectada por la nueva normativa que encarece el recibo de la luz, seguida de Galicia, Castilla-La Mancha y Madrid, según un estudio de la CNE, que, sin embargo, no da datos sobre consumos provinciales. La razón por las que estas autonomías sean las principales clientes de las electricas y las más vulnerables se suponen fáciles: simplemente por el clima o, en los núcleos urbanos, por comodidad de la población con rentas medias más elevadas, a pesar de la competencia del gas natural y del gasoleo, cada uno en su época. UNA CUARTA PARTE DE LOS USUARIOS SE HABÍAN APUNTADO EN LA PROVINCIA A LAS TARIFAS REBAJADAS DE LA CALEFACCIÓN ELÉCTRICA Clientes Factura al mes en euros A partir de julio los recibos se dispararán casi la mitad más