Sólo el 2% de los alimentos se adquieren en pequeñas tiendas; el 80% es mayorista

Las grandes superficies se llevan la práctica totalidad de las ventas de productos de alimentación
La organización agraria Ucale Coag no ve próxima la reversión del desfase de precios entre el origen y el destino o consumo. Entre otras cuestiones, por la orientación de la distribución. El sindicato presenta un informe de mercado en el que observa que más del 80% de las compras de alimentos se realizan a través de los llamados canales dinámicos es decir, la distribución en autoservicio (super, híper y discount), y solamente el 2,7% en la tienda tradicional y el 11,2% en tiendas especializadas. Al mismo tiempo, la concentración del segmento dinámico es muy alta, destaca la organización sobre el informe elaborado por Veterinarios Sin Fronteras. Los datos nos indican que cada vez más, las compras de alimentos por parte del consumidor final se concentran y organizan alrededor de la gran distribución alimentaria. La gran distribución alimentaria se está convirtiendo en la única puerta de acceso del consumidor a los alimentos y en la única puerta los productores al consumidor. La cadena alimentaria tiene actualmente el grado de control y poder más importante en este apartado final. Este hecho está implicando importantes impactos en toda la cadena agroalimentaria, destaca el sindicato Coag. La superficie de venta minorista predominante es la de los supermercados y grandes supermercados (400m 2 - 999m 2 y + de 1000m 2 ) que abarcan un 56% de la superficie. «Si a esto añadimos los autoservicios (hasta 399 m2), la superficie asciende a un 69,3%. Además, la superficie que representan los hipermercados es de 15,9%, por lo que se puede observar claramente la predominancia de estos formatos en la distribución española, los cuales suman un 85,2% de la superficie». Los grupos empresariales de distribución representan el punto final de la cadena alimentaria, la ventana final y visible para los consumidores. Pero se trata solamente del escaparate final de la cadena alimentaria y, sin duda, la actual revolución del supermercado tiene efectos contundentes sobre todos los eslabones de la cadena, desde los productores de estos alimentos, que ven limitada su capacidad de venta -a quién venden y por cuánto- «hasta los consumidores que, inmersos en un consumismo de falsos mitos, actuamos como sujetos de unos modelos aliminjustos», aprecia Coag. «No permitirá que acabemos con la agricultura por beneficiar a las grandes áreas dónde detrás sólo hay fondos de inversión» MATÍAS LLORENTE Secretario provincial de Ugal-Upa «Estamos rompiendo una rueda de producción que generaba riqueza y ahora el capital se reparte entre las grandes superficies» JOSÉ GRANDE Portavoz del Mercado del Conde «Las administraciones ayudan pero no lo suficiente; hay que trabajar más desde el punto de vista empresarial» PRUDENCIO PRIETO Presidente UCE Castilla y León