Los socialistas destacan la apuesta por la juventud como modelo a seguir
Los nuevos dirigentes prometen crecer en los feudos más adversos
Leire Pajín confía en formar un PSOE valenciano que «lidere el futuro» sin el PP Pajín: «Ser la número tres de un part
El fin del 37 Congreso del PSOE estuvo marcado por la satisfacción generalizada, pero también por la promesa de los nuevos dirigentes socialistas de crecer electoralmente en los feudos más adversos. En la mente de todos estaban los malos resultados en Madrid y Valencia, y el nombramiento de la alicantina Leire Pajín como número tres del partido. Pajín, que no aclaró si será la futura candidata del PSV, recordó que los socialistas valencianos «estamos en un proceso de cambio» con el objetivo de que hacer de la formación «el partido que más se parezca a los valencianos y que lidere el futuro». Al margen de esta circunstancia, la nueva dirigente socialista recalcó que el congreso ha servido para demostrar que el PSOE es un «partido vivo», en el que «los militantes tienen mucha voz y mucho que decir». En la misma línea se expresó Miquel Iceta, vocal de la Ejecutiva Federal. Del cónclave recién terminado, dijo el dirigente catalán, han salido las condiciones para que el Partido Socialista sea «más fuerte, valiente, eficaz y trabajador». Una formación, explicó, con «solidez y proyectos sólidos» pero también con una «importante dosis de renovación». Experiencia y renovación Para el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, el congreso ha dado al PSOE el «impulso necesario para hacer las cosas que hay que hacer en este país» y se mostró seguro de que la recién nombrada ejecutiva «va a hacer las cosas muy bien» porque «combina perfectamente experiencia y renovación». La nueva secretaria de Política Autonómica, María del Mar Moreno, resaltó la «visión equilibrada» y la «serenidad» que las incorporaciones darán a la nueva directiva del Partido Socialista, sobre todo a la hora de tratar cuestiones como el debate autonómico y la financiación. Por su parte, Bernarda Jiménez, la primera inmigrante en la Ejecutiva del PSOE, prometió trabajar desde su nuevo cargo «para hacer que esta sociedad cambie, que sea más igualitaria, más respetuosa con los que llegamos».