Carlos Dívar presidió ayer su primera sesión plenaria
El CGPJ lava su imagen partidista al aprobar 14 acuerdos por unanimidad
Los vocales piden independencia pero el vicepresidente es el nombrado por PSOE y PP Crónica: gidos para el TC, a e
Carlos Dívar durante la primera sesión plenaria presidida ayer
El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) intentó ayer limpiar la imagen partidista que recibió durante el proceso de renovación de sus miembros y sus máximos responsables invocaron la independencia de criterio, el diálogo y la búsqueda de consensos como línea de actuación de esta nueva etapa. Como ejemplo de la ruptura con siete años de enfrentamientos, división y lucha política en el Poder Judicial, el presidente, Carlos Dívar, y la nueva portavoz, Gabriela Bravo, anunciaron que en la segunda reunión del pleno se adoptaron catorce acuerdos por unanimidad de los 21 magistrados. Sin embargo, la portavoz no explicó por qué se designó, también con acuerdo unánime, como vicepresidente del Poder Judicial a Fernando de Rosa, ex consejero popular de la Generalitat valenciana, el candidato pactado hace más de dos meses entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy. El nombramiento de De Rosa, propuesto por el PP, supuso la ratificación definitiva del nuevo Poder Judicial diseñado el 23 de julio pasado por los jefes de los dos grandes partidos en La Moncloa, cuyo guión comenzó a cumplirse la semana pasada con la elección de Dívar. Diálogo y modernización Carlos Dívar, en una breve intervención, destacó el logro de la unanimidad en todas las decisiones tomadas hasta el momento por el nuevo CGPJ y aseguró que la institución apuesta por «la moderación y el diálogo». El nuevo presidente señaló que «aceptaremos» todas las críticas que le realicen al consejo y que, en cambio, los elogios que se hagan a su labor «los tomaremos con prudencia». Dijo que su aspiración para estos cinco años es lograr «un justicia mejor, más moderna y más cercana a los ciudadanos». Gabriela Bravo, ex portavoz de la Unión Progresista de Fiscales y propuesta por el PSOE, dijo que pretende ser la portavoz de toda la institución y anunció el final de la política de familias y de los bloques (conservadores contra progresistas) en el CGPJ. Insistió en que todos los acuerdos se han tomado por unanimidad, tras «amplios debates y ambiente y talante de alto nivel, en los que hemos logrado aunar sensibilidades y voluntades». Aseguró que «no ha habido imposiciones de grupos ni posiciones mayoritarias ni minoritarias, porque todos nos hemos sumado a la necesidad de dialogar» y dijo que el pleno acordó los nombramientos del presidente, vicepresidente y portavoz desde «la convicción» y no desde la obediencia a los políticos.