Zapatero recuerda al PP que también Aznar pactó los Presupuestos con los nacionalistas
Rajoy critica la «descomunal bajada de pantalones» del PSOE ante el PNV
Lamenta el caro peaje pagado para poder sacar adelante un proyecto que«ya no vale»

Rodríguez Zapatero conversa con la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, en el Congreso
madrid
Mariano Rajoy reprochó a José Luis Rodríguez Zapatero que haya protagonizado «una descomunal bajada de pantalones» ante el PNV con tal de lograr su apoyo para sacar adelante los Presupuestos de 2009. El presidente del Gobierno pidió al líder de la oposición «coherencia y seriedad» y recordó que el Ejecutivo de José María Aznar, en su primer mandato, también pactó las cuentas con los nacionalistas vascos, catalanes y canarios.
La última sesión de control parlamentario del año al Gobierno fue de bajo nivel. Rajoy y Zapatero se enzarzaron a costa de los movimientos de pantalones y poco después la ministra de Administraciones Públicas polemizó con una diputada del PP a propósito de los inodoros y urinarios del palacio de La Moncloa. El jefe de la oposición reprochó en su duelo con el presidente del Gobierno el pago de un peaje a los nacionalistas vascos con el traspaso de las competencias de investigación, desarrollo e innovación, valorada en 86,8 millones de euros para este año, y con el adelantamiento de la edad de jubilación de los agentes de la Ertzaintza. Todo ello, resumió, para sacar adelante unos Presupuestos «que no valen». Rajoy consideró además que ambas concesiones son una equivocación e hizo suyas las advertencias de la ministra de Ciencia y Tecnología, Cristina Garmendia, quien se opuso al traspaso de las competencias de su ramo porque supone «la fragmentación» en un área que debe tener un diseño nacional. En el caso de la policía autónoma vasca, el líder del PP se preguntó por qué no se da el mismo tratamiento a los Mossos d-™Esquadra de Cataluña. Una discriminación sólo atribuible, a su juicio, a que CiU no apoyó los Presupuestos.
Contradicción del PP
El jefe del Ejecutivo defendió ambas decisiones y recordó al presidente del PP que el Gobierno de Aznar pactó los Presupuestos de 1996, 1997, 1998 y 1999 con fuerzas nacionalistas. La contradicción de los populares radica, según Zapatero, es que en aquellos años se argumentó que eran unos acuerdos en aras del «interés general» y ahora se dice que los pactos esconden «otros intereses».
Esta distinta vara de medir, prosiguió el presidente del Gobierno, evidencia que el partido opositor carece de «sentido común, coherencia y rigor», y cuya mejor muestra, dijo, es que Rajoy considerara legítimo el apoyo nacionalista a las cuentas del Estado cuando estuvo en el Gobierno, y ahora que está en la oposición ve un motivo de escándalo en acuerdos similares. «Tenga un poco de coherencia, de seriedad, y un poco menos de hipocresía», espetó Zapatero a su interlocutor. El jefe del Ejecutivo subrayó además que el PP mientras gobernó y tuvo un acuerdo con CIU utilizó el artículo 150.2 de la Constitución para ceder a la Generalitat de Cataluña determinadas competencias de titularidad exclusiva de la Administración central. Pero ahora ese partido dice que emplear esa misma herramienta constitucional es «lo peor» para un Estado autonómico.