Cataluña ve insuficiente el modelo y avisa de que aún no hay acuerdo
colpisa | barcelona
Donde cayó como una bomba la oferta de Solbes fue en Cataluña. El Gobierno de la Generalitat trató de hacer una tímida defensa de la propuesta, pero fue sobrepasado por las críticas tanto de sus socios como de la oposición. El consejero de Economía, el socialista Antoni Castells, puso en valor que el Ejecutivo haya hecho «un esfuerzo para avanzar» en la nueva financiación, pero consideró que aún es «insuficiente». Lamentó que muchos elementos sean «ambiguos e inconcretos» y puso en duda que la propuesta sea respetuosa con el Estatuto, pese a que el vicepresidente segundo así lo aseguró.
«Dinamita» el Estatuto
Esquerra Republicana, socia de los socialistas en el Ejecutivo catalán, fue rotunda en su valoración: el documento del Gobierno central «dinamita» el Estatuto. El secretario general de los republicanos, Joan Ridao, indicó que la oferta parece estar hecha «a toda prisa» para cumplir el compromiso de poner un texto sobre la mesa antes de fin de año y «salvar la cara» a Zapatero, pero es una propuesta, dijo, «inaceptable, tramposa y lleva de minas».
CiU, que exigió la comparecencia de Solbes en el Congreso para explicar el proyecto de financiación, también rechazó el documento porque es «un paso atrás» en el desarrollo del Estatuto pues incumple varias disposiciones legales. El nacionalista Francesc Homs consideró que el presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla, «se ha dejado humillar» por Rodríguez Zapatero con una propuesta no satisface las pretensiones de Cataluña. El dirigente de CiU consideró que el texto es tan rechazable que los socialistas deberían pedir disculpas a los ciudadanos catalanes.