| Reportaje | Hielo fundido |
La sal cotiza como azafrán
La persistencia de las nevadas supera todas las previsiones sobre fundentes para mantener la vialidad invernal
Una máquina quitanieves con el difusor de fundentes incorporado; el trasiego es continuo este invier
redacción
Las carreteras de la red principal leonesa han absorbido más de tres mil toneladas de sal desde que la nieve sacudió las zonas más altas de la provincia. Desde el 28 de octubre hay tarea para los medios de técnicos y humanos que se ocupan de garantizar la vialidad invernal en León. Hay tarea a destajo. La dedicación es temporal, pero por la intensidad del plan de trabajo parece un invierno como un siglo.
Las tres administraciones competentes en la limpieza de vías de comunicación en León suman un centenar de máquinas quitanieve o para difundir sal o fundentes. En los dos últimos meses no hubo una semana en la que no hayan tenido cita con la nieve. Esta tampoco. En cada nevada -”entre la media docena de las que se han presentado desde el 28 de octubre-” se de cien mil litros de fundentes. Sólo así se mantienen unas condiciones mínimas de circulación. Con eso, y el trabajo de los operarios que en las jornadas de precipitaciones intensas viven sujetos a un volante y a un horario laboral de turno único: desde que se comienza la apertura de las carreteras hasta que concluye el trabajo.
Cada nevada generalizada en León tiene su valor correspondiente en kilómetros. Los que deben recorrer la treintena de máquinas que tiene la Diputación de León dedicadas en exclusiva a dejar la red provincial apta para servir a la comunicación de los pueblos leoneses. 13.000, siempre que el fenómeno no se extienda a la zona sur de la provincia, como ha sucedido en las dos últimas nevadas que han afectado a León.
Incidencia repetida cada vez que la borrasca descarga nieve sobre León; escolares sin clase. Ayer, más de setenta no pudieron llegar a los centros educativos El hielo tuvo también culpa en la suspensión de rutas, en las que la seguridad prevalece sobre cualquier otro planteamiento.
El riesgo de aludes por nieve comienza a expandirse por la zona norte de León. Por causa de esos desprendimientos se prohibió el paso de vehículos por el alto de San Glorio, en la Nacional 621 entre León y Cantabria, y se pide que se extreme la precaución en otras áreas de la montaña leonesa.