La convicción del presidente del PP no es compartida por varios de sus dirigentes
Rajoy dice que no dimitirá aunque pierda las gallegas y las europeas
«Tengo un mandato para tres años y no hay más», declaró el líder de los populares

Mariano Rajoy durante una conferencia en Galicia
colpisa | madrid
Mariano Rajoy descartó que vaya a dejar la presidencia del PP si pierde las elecciones al Parlamento europeo. «Tengo un mandato para tres años y no hay más», manifestó el líder de la oposición, quien se mostró convencido de que su partido «va a ganar las elecciones europeas y las gallegas». No hizo extensivo a los comicios autonómicos del País Vasco su optimista vaticinio.
El debate sobre el futuro político de Rajoy fue reabierto este viernes por el veterano dirigente popular Federico Trillo, quien indicó que si el PP gana las elecciones europeas será señal de que «está en la buena vía», pero si las pierde tendrá que «volver a empezar». El líder de la oposición no se prestó a estas cábalas en una entrevista en la cadena Ser y garantizó que continuará en su puesto al frente del partido opositor con independencia de lo que ocurra en los comicios autonómicos del 1 de marzo en Euskadi y Galicia, y en los del Parlamento europeo en junio. La convicción de Rajoy no es compartida por diversos dirigentes del PP, que consideran que la actual dirección del partido se juega mucho en el envite electoral y si se produjera una sucesión de reveses, la posición de Rajoy y su equipo quedaría debilitada y en entredicho. Las encuestas dibujan un panorama turbio para los populares porque apuntan a que en Galicia la alianza de socialistas y nacionalistas retendrá el Gobierno de la Xunta, mientras que en el País Vasco los populares tienen difícil mantener sus 15 diputados en el Parlamento de Vitoria. En el caso de las europeas, aún no se han publicado sondeos, pero en los estudios de intención de voto nacional el PP está por detrás del PSOE.
El líder de la oposición, sin embargo, se declaró «animado» ante las elecciones gallegas porque los últimos cuatro años en esa comunidad son «años perdidos» porque el Gobierno de socialistas y nacionalistas ha estado «dividido, peleado y metido en toda suerte de líos». En los comicios vascos, apuntó, se presenta la oportunidad de la alternancia, objetivo que estará más cerca «cuantos más votos tenga el PP».
De regreso al ámbito nacional, Rajoy insistió en pedir la dimisión de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, porque «no respeta a la gente», como se demostró, a su juicio, con los trenes de cercanías en Cataluña, la grietas en un túnel del tren de alta velocidad de Madrid a Valencia, y el caos en el aeropuerto de Barajas tras la nevada que soportó Madrid el 9 de marzo. El líder popular, en cambio, no solicitó el cese del vicepresidente Pedro Solbes pese al sombrío horizonte económico porque las últimas cifras que dio sobre las perspectivas para este año «son más ajustadas a la realidad» que las que defendió en el debate de Presupuestos.