Diario de León

OPINIÓN | JOSÉ CAVERO

Las urgentes reuniones de Elena Salgado

Publicado por
JOSÉ CAVERO
León

Creado:

Actualizado:

TODAVÍA muchos nos preguntamos la razón última, o las distintas razones por las que el presidente Zapatero decidió designar a Elena Salgado para la vicepresidencia económica y ministra de Hacienda y Economía, en lugar de Pedro Solbes. Desde luego, Salgado está lejos de tener la autoridad económica, en España y en la Unión Europea, que Solbes ha tenido en materia económica durante decenios. Eso no se improvisa. No le llega ni de lejos. Nadie conoce autoridad «intelectual» a Salgado frente a Solbes, ciertamente, ni mucho menos sus propios compañeros de materia económica.

Elena Salgado no aparecía en ninguna quiniela de eventuales sucesores de Solbes, donde sí aparecían Vegara, Fernández Ordóñez, u Ontiveros... En esa lista de eventuales y probables nunca nadie se le hubiera ocurrido colocar a Elena Salgado. ¿Cómo, pues, pudo haber sucedido la designación?. Alguna vez, acaso, sabremos si fue resultado de alguna conversación directa entre Salgado y Zapatero, o si este último vino observando la tenacidad y perseverancia de Salgado en cuantas materias abordó, y su disposición a afrontar, con el mayor entusiasmo y dedicación, a las tareas más difíciles.

No es improbable que en el comienzo de la decisión del presidente pesara la tarea que Salgado realizó para poner en marcha, como ministra de Administraciones públicas, el plan municipal de los ocho mil millones, por cuya virtud se confía en crear doscientos o trescientos mil empleos a cortísimo plazo, posiblemente a lo largo de este mes de abril... En todo caso, a Zapatero hubo de convencerle esa disposición y empuje de Salgado frente a un cierto pasotismo del que venía haciendo gala «el viejo maestro Solbes», de vuelta de casi todo, y escasamente convencido de sus propias recetas contra la crisis. Es probable que terminara por convencer al jefe del Gobierno esa actitud de la entonces ministra, decidida a apurar las fórmulas ya puestas en práctica y a exprimir hasta el último fruto de los dineros públicos. De ahí esa actividad urgente e incansable de Salgado.

tracking