El PP mantiene su apoyo hasta la petición del suplicatorio
El auto del Tribunal Supremo fue recibido ayer con satisfacción y alivio por los implicados y por la dirección del PP. Mariano Rajoy volvió a aplazar la adopción de castigos disciplinarios, ceses o exigencia de dimisiones hasta que se perfile la imputación de sus dos aforados, el tesorero Luis Bárcenas y el diputado Jesús Merino.
Sólo se tomarán medidas cuando el Supremo ponga en marcha la petición de los respectivos suplicatorios al Congreso y el Senado.
El contenido del auto del Supremo les permite albergar esperanzas de que la causa pueda ser archivada o remitida de nuevo al Tribunal Superior de Justicia de Madrid antes de pedir autorización al Parlamento para imputar al senador y el diputado.
1397124194 Esperanzas. Sobre todo en el caso de Merino, el PP confía en que las alegaciones del diputado desarmen las declaraciones acusatorias y los apuntes de contabilidad de la trama corrupta en los que se basa su acusación de cohecho.
Fuentes jurídicas del primer partido de la oposición consideraron «muy positivo» el auto para los intereses de los afectados y destacaron el hecho de que al senador Bárcenas no se le atribuya un delito de blanqueo de dinero porque los indicios que reconoce el Supremo se quedan en fraude fiscal.
La decisión es «equilibrada» y «razonable», dice una fuente oficial del PP que destaca la premura con la que ha actuado el tribunal, lo que agiliza la tramitación de la causa.
Ello les permite aparcar, una vez más, la adopción de medidas políticas en el seno del partido.