Las ayudas urgentes de Cáritas llegaron a un 45% más de población
Desde que se inicia una solicitud de IMI hasta que se resuelve pasan varios meses. ¿Quién atiende a la personas que necesitan ayuda urgente en este tiempo? A Cáritas llegan «gritando ayuda en silencio», afirma el director de la entidad en León, Carmelo González Arranz.
El impacto de la crisis empezó a notarse en las colas de sus centros en la calle Plegarias (personas migrantes) y calle Ancha (atención primaria) en el último trimestre del 2008. Y a día de hoy la demanda de ayuda «sigue en aumento».
Las cifras son elocuentes: entre el 2007 y el 2008 se produjo un aumento de casi el nueve por ciento en el número de personas que acudieron a Cáritas en busca de ayuda. De las 6.979 que pasaron por sus servicios en el 2007 se pasó a 7.602 en 2008, una de las cifras más altas de la historia de esta organización católica.
Las ayudas urgentes crecieron un 45%. Se pasó de 418 intervenciones en el 2007 a las 609 del año pasado. «Las cifras fueron normales hasta agosto, pero desde septiembre no han parado de aumentar», lamenta el director.
Para atender el incremento de la demanda Cáritas ha reforzado su plantilla de trabajadores sociales con una persona más (de dos a tres) y cuenta con dos personas voluntarias en lugar de una.
González señala que «aparte de las emergencias para pagar la luz, el gas, el alquiler... nos llega gente en situaciones que pensábamos que estaban olvidadas en España, pidiendo comida y ropa». Y lo que primero pide la gente es «trabajo». Por eso Cáritas apuesta por el reciclaje y ha adelanto los cursos de formación.