Rajoy avala a Cospedal y achaca a Zapatero la «inquisición» contra el PP
El líder popular reclama que el Consejo de Ministros aborde mañana los «inadmisibles ataques» y exige al presidente «explicaciones convincentes»
Rajoy habló para los medios tras visitar el Museo Provincial de Pontevedra.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, hizo ayer un paréntesis en sus vacaciones para responsabilizar de manera directa a Rodríguez Zapatero de la «evidente y grave persecución del Gobierno» contra el PP y destacados dirigentes de la oposición, que consideró «impropia de una democracia moderna» y comparó con la efectuada en la Edad Media por la Santa Inquisición.
Rajoy, en una rueda de prensa en Pontevedra, elevó al más alto rango político el rifirrafe que desde hace seis días enfrenta a PP y PSOE con el trasfondo del caso Gürtel y culpabilizó al presidente del Gobierno de los «inadmisibles» e «inaceptables» ataques que «desde las instituciones» se realizan en los últimos meses contra numerosos miembros de su partido, en su mayoría salpicados por los procesos judiciales abiertos contra la trama de corrupción dirigida por Francisco Correa.
El líder popular, que puso el grito en el cielo por las imágenes de dirigentes populares conducidos esposados ante un juez de Mallorca por un presunto caso de corrupción, reclamó a Zapatero que el Consejo de Ministros que se celebrará mañana, jueves, aborde los presuntos ataques del Ministerio del Interior y la Fiscalía a miembros de su partido, porque «han creado verdadera alarma social», y exigió al presidente del Gobierno que, al término de la reunión del gabinete, ofrezca en persona «explicaciones convincentes» y anuncie el cese de los responsables de estos hechos.
Rajoy indicó que lo ocurrido en Baleares no es «un caso aislado», por lo que también exigió a Zapatero que obligue a comparecer de forma urgente en el Congreso a su vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y al fiscal del Estado, Cándido Conde- Pumpido. Quiere que expliquen el porqué del «distinto trato» que policías y fiscales dan a los militantes del PP y PSOE inmersos en procesos judiciales, las «detenciones televisadas y esposados» de miembros del partido, las «filtraciones de sumarios», la «campaña inquisitorial» contra Rita Barberá, y «los juicios paralelos» a dirigentes como José Manuel Soria o Francisco Camps, que luego acaban «en archivo».
El presidente del PP indicó que está dispuesto a llevar el asunto ante el Parlamento Europeo si el PSOE obstruye las intervenciones en el Congreso. Rajoy avaló las polémicas palabras de la número dos del PP, Dolores de Cospedal sobre las escuchas telefónicas.
Mientras, el portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, señaló ayer que dos de las escuchas ilegales están denunciadas en el escrito remitido al juez de Madrid por las filtraciones. Una, de la que dijo disponer de la grabación, es la llamada de un policía al móvil privado de Camps para pedirle un fax, lo que según él, prueba que se le escuchaba.