Rajoy y Camps se reúnen en secreto para analizar el caso
La respuesta del PP al caso Gürtel en la Comunidad Valenciana podría estar más cerca después del almuerzo que compartieron este miércoles Mariano Rajoy y Francisco Camps en el parador conquense de Alarcón. Rajoy citó al presidente del Generalitat a mitad de camino entre Madrid y Valencia para buscar juntos una salida a la complicada situación de Camps tras conocerse el informe policial que puso al descubierto una supuesta financiación ilegal del partido a través de la adjudicación de contratos del gobierno autonómico, con la empresa Orange Market como intermediaria.
Los datos de la investigación policial y, sobre todo, la transcripción de las conversaciones interceptadas con autorización judicial pusieron en jaque al PP de Rajoy que, el pasado lunes, optó por presionar al presidente valenciano para que tomara medidas internas que la secretaria general del partido, Dolores Cospedal, calificó de «contundentes». El secretario general del PP de la Comunidad Valenciana, Ricardo Costa, estaba en el punto de mira de la dirección nacional, que exigía su dimisión o, cuando menos, la apertura de una comisión de investigación que depurara responsabilidades políticas que pasaban por el cese del número dos en la organización.
Viaje a Madrid. Pero Costa, el mismo lunes, se desplazó a Madrid para hablar con sus abogados y mantuvo contactos en los que transmitió su negativa a cargar con las culpas del caso Gürtel en exclusiva.
Aunque en las conversaciones interceptadas por la policía se deduce con claridad que era Costa quien dirigía todo el operativo de la supuesta financiación ilegal del partido para que la firma de Álvaro Pérez cobrara los actos que organizaba para el PP, también se pone de manifiesto la actuación determinante de, al menos, el vicepresidente de la Generalitat, Vicente Rambla, en la adjudicación de contratos públicos a las empresas que entregaban dinero a Orange Market.