Río de Janeiro despierta a Madrid de su segundo sueño para albergar los Juegos
Tras una gran intervención de Lula, se convierte en la primera ciudad de Sudamérica con vitola de olímpica

Río de Janeiro hizo historia al adjudicarse los primeros Juegos Olímpicos que organizará Sudamérica. El discurso de Lula eclipsó el de Obama. La formidable, contundente y minuciosa presentación destrozó a Tokio. Y la geopolítica, el mapa del mundo con una Europa plagada de ciudades olímpicas y Sudamérica en blanco, acabó con la corazonada de Madrid.Eran la 18.50 cuando el presidente del COI, Jacques Rogge, anunció el nombre de Río como ganadora para júbilo de la delegación brasileña, que no reprimió su alegría. Todo fueron besos y abrazos.
El presidente Lula, verdadero artífice del triunfo con su impecable y convincente intervención ante la Asamblea, no podía reprimir las lágrimas. Tampoco O-™ Rei podía evitar la emoción. La impresión que recorría el Bella Center al término de las cuatro exposiciones era clara: Río y Madrid habían realizado unas presentaciones muy superiores a las de Tokio y Chicago. Los nipones no habían conseguido transmitir el entusiasmo por los Juegos que según ellos tenían los jóvenes y desmentían las encuestas. Y los estadounidenses se jugaron todo el futuro a una carta: la del presidente Obama. Pero al COI no le convenció la visita relámpago del hombre más poderoso del mundo. Madrid sorprendió gratamente al público asistente con una presentación original y dinámica. Todos los ponentes cumplieron su papel con solvencia. El discurso del Juan Antonio Samaranch caló en los miembros del COI pero dejaba entrever una petición algo desesperada. El gran triunfador del día fue el presidente Lula. Convenció a los pocos indecisos de la necesidad de otorgarle unos Juegos al único país de los aspirantes que nunca había organizado el evento deportivo.
Varapalo a Obama
Pese a todo, el inmenso centro de prensa fue se convirtió en una exclamación de sorpresa cuando Rogge, sobre las cinco de la tarde, anu nciaba la primera eliminada: Chicago. Una de las supuestas favoritas. Varapalo a Obama. Pero sin tiempo para digerir la noticia, el presidente del COI anunciaba la segunda eliminada: Tokio. La final coincidía con las dos mejores presentaciones. A continuación se procedía a la elección de la sede entre las dos finalistas, pero el resultado no se dio a conocer hasta hora y media después. Llegó el momento de la verdad. Rogge confirmó la remontada de Río desde el quinto puesto en el corte hasta la conquista de la antorcha olímpica. Madrid deberá esperar una nue va oportunidad.