De Madre no pone la mano en el fuego por su sucesor, Muñoz
Los ocho detenidos en la operación Pretoria fueron trasladados a la Audiencia Nacional

La ex alcaldesa de Santa Coloma, Manuela de Madre.
«Estoy sorprendida, triste y desolada». La ex alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, Manuela de Madre, actual número tres del PSC, rompió ayer su silencio y habló por primera vez sobre la presunta trama de corrupción urbanística que operaba en el municipio que gobernó durante 11 años antes de retirarse por problemas de salud y dejar paso a Bartomeu Muñoz, uno de los nueve detenidos por el caso.
«Deseo de todo corazón, que la justicia aclare esta situación totalmente lo antes posible, por el buen nombre de las personas, las instituciones, la vida democrática y también por mi pueblo», afirmó. Eso sí, De Madre evitó poner la mano en el fuego por Muñoz, aunque defendió su presunción de inocencia y avaló la actuación municipal de los funcionarios en relación a las modificaciones urbanísticas que ahora están bajo sospecha. Pidió además celeridad a la justicia, tanto para recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones como para amparar a las personas que ahora están detenidas y que luego puedan resultar no imputadas.
La vinculación de De Madre con Santa Coloma es absoluta: desde 1991 y 2002 fue alcaldesa y su marido, Antoni Fogué -”presidente de la Diputación-”, es concejal en el municipio y podría sustituir a Muñoz si es imputado.
Mientras, los ocho detenidos en Cataluña, entre ellos Muñoz y dos ex altos cargos de CiU, Macià Alavedra y Lluís Prenafeta, fueron trasladados a Madrid. Los arrestados viajaron en dos furgonetas de la Guardia Civil, que iban escoltadas por dos patrullas policiales. El convoy salió hacia las 13,00 horas del cuartel de Sant Andreu de la Barca (Barcelona), donde los ochos han pasado dos noches en los calabozos. El viernes está previsto que declaren ante el juez Baltasar Garzón que deberá dictaminar si van o no a prisión.