Reportaje | paco pardo
El campamento de Aminatu
Una formación espontánea surge en el aeropuerto de Lanzarote
La huelga de hambre que sostiene Aminatu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote, el noveno de España en tráfico de pasajeros, y las decenas de seguidores que la apoyan en su protesta ha ocasionado la formación espontánea de un «campamento» hispano-saharaui en Guacimeta.
Es un ejército civil de voluntarios, de simpatizantes de la causa saharaui, la gran mayoría de ellos españoles procedentes de Sevilla, Madrid, País Vasco o Las Palmas de Gran Canaria, que han creado a Aminatu todo un ministerio para su causa; con gabinete de prensa, asesoría jurídica, relaciones institucionales y asistentes personales.
Apenas son unos cincuenta, muy pocos se han quedado desde el primer día, la mayoría van y vienen y durante el tiempo que están despliegan sus conocimientos profesionales (periodistas, informáticos, etc) para darle la mayor cobertura e impacto mediático al conflicto: son la Plataforma de Apoyo Aminatu Haidar.
Desde que Aminatu dejara de subir hace una semana al vestíbulo de la terminal 1, la de los vuelos nacionales e internacionales, la existencia de la huelga pasa inadvertida a los cientos de viajeros que pasan todos los días por Guacimeta, un aeropuerto con 5.625.580 pasajeros al año.
El lugar que ocupaba la activista, sentada o dormitando encima de unas alfombras, la recuerda ahora con un simbólico recinto construido de bancos y carros de equipaje que unos saharauis instalan todos los días hasta las 20.00 horas con carteles sobre Haidar y la causa saharaui .