Los nacionalistas catalanes discrepan
Surgen ahora las primeras divisiones entre las plataformas organizadoras del movimiento soberanista

El presidente de CiU, Artur Mas, durante la rueda de prensa que ofreció ayer.
Tempestad política y climatológica. El temporal llegó ayer a Cataluña, un día después de que cerca de 190.000 catalanes de 166 municipios votaran en el primer referéndum conjunto sobre la autodeterminación y los que votaron, el 27% del censo, de dijeran sí a la independencia de forma aplastante con el 94% de los votos.
La resaca del referéndum vino acompañada de opiniones políticas de todo tipo y hasta de repercusión mediática internacional. Como suele ocurrir en casi todas las votaciones, ganaron todos y cada uno hizo su propia lectura. Aunque el presidente de la Generalitat, José Montilla, reclamó que nadie utilice políticamente las consultas, ninguna formación pudo reprimirse, más aún cuando se acerca el 2010, año de elecciones catalanas.
A pesar de que la movilización, el 27%, quedó muy lejos de las previsiones de los organizadores, que se habían marcado el objetivo de superar el 37% que se registró en las pasadas elecciones europeas, los nacionalistas catalanes consideran que desde Cataluña se están enviando señales cívicas a Madrid y que estas inquietudes deben ser atendidas. Y más allá de las cifras de participación, tanto Esquerra Republicana como CiU creen que se debe valorar que algo se está moviendo en la política catalana.