El primer edificio de viviendas de Gaudí no está en Barcelona: la joya arquitectónica que sorprende en León
La Casa Botines de León fue el primer edificio de viviendas diseñado por Antonio Gaudí y hoy es uno de los grandes tesoros arquitectónicos y culturales de Castilla y León

La Casa Botines de León, construida en 1892, fue el primer edificio de viviendas de Antonio Gaudí y uno de los tres únicos que realizó fuera de Cataluña.
No está en Barcelona ni en una gran avenida modernista catalana. El primer edificio de viviendas diseñado por Antonio Gaudí se encuentra en León y sigue siendo uno de los secretos arquitectónicos mejor guardados de España. Se trata de la Casa Botines, una construcción monumental levantada en 1892 que no solo marcó un antes y un después en la carrera del arquitecto catalán, sino que también anticipó muchas de las soluciones estéticas y funcionales que más tarde convertirían a Gaudí en una figura universal.
Hoy convertida en museo, la Casa Botines continúa sorprendiendo a miles de visitantes por una razón sencilla: allí empezó una nueva etapa. O, al menos, una forma distinta de entender la vivienda urbana que acabaría cristalizando años después en iconos como Casa Batlló o La Pedrera. Como explican desde el Museo Casa Botines Gaudí, el edificio fue concebido como un espacio híbrido donde «se unen comercio, arquitectura y modernidad», una idea radicalmente avanzada para finales del siglo XIX.
Casa Botines de Gaudí en León: el primer edificio de viviendas del arquitecto
La historia comienza en 1892, cuando los empresarios textiles leoneses Simón Fernández y Mariano Andrés encargaron a Antonio Gaudí un inmueble que ampliara su negocio y permitiera generar nuevas rentas inmobiliarias. El resultado fue la llamada Casa de Fernández y Andrés, conocida popularmente como Casa Botines, el primer edificio de viviendas firmado por Gaudí.
Según información del Museo Casa Botines Gaudí, el arquitecto diseñó un edificio de siete plantas inspirado en modelos urbanos de París y Barcelona. La planta baja se destinó al comercio, el sótano funcionó como almacén, la primera planta fue residencia de los propietarios y los pisos superiores se reservaron para viviendas de alquiler.

Gaudí diseñó la Casa Botines con una distribución innovadora: sótano para almacén, planta baja comercial, primera planta residencial y pisos superiores destinados al alquiler.
Como recoge el museo leonés, Gaudí logró combinar «funcionalidad, simbolismo y una temprana visión racionalista», algo especialmente llamativo si se tiene en cuenta que apenas tenía 39 años cuando comenzó el proyecto. Lo que parecía un encargo comercial terminó funcionando como un auténtico laboratorio de ideas arquitectónicas que luego influiría en algunas de sus obras más célebres.
La Casa Botines de Gaudí en León fue un experimento arquitectónico adelantado a su tiempo
La Casa Botines es uno de los tres únicos edificios que Antoni Gaudí construyó fuera de Cataluña, junto al Palacio Episcopal de Astorga y El Capricho de Comillas. Según información institucional del Museo Casa Botines Gaudí, el arquitecto llegó a León gracias a la mediación de su mecenas Eusebi Güell, quien puso en contacto al creador catalán con los empresarios leoneses.
A finales del siglo XIX, un Gaudí todavía joven viajó a una ciudad en plena transformación comercial para construir algo que parecía impensable para la época: un gran edificio multifuncional donde negocio y vivienda convivieran bajo una misma lógica arquitectónica. Desde el propio museo recuerdan aquel momento con una frase que resume perfectamente la magnitud histórica del proyecto: «Un joven arquitecto que casi nunca había salido de Barcelona cruzó la península para construir en León un almacén de tejidos. Su nombre era Antonio Gaudí, y el edificio sería la Casa Botines».
El edificio no solo sobrevivió al paso del tiempo, sino que evolucionó con la ciudad. En 1929 pasó a manos de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León y mantuvo uso bancario durante décadas.
La gran transformación llegó en 2017, cuando la Fundación Obra Social de Castilla y León (FUNDOS) abrió el edificio al público como museo. Desde entonces, la Casa Botines se ha consolidado como uno de los grandes reclamos turísticos de Castilla y León y el tercer monumento más visitado de la provincia de León.
El espacio funciona hoy como centro de investigación, conservación y difusión artística, además de custodiar parte de la colección FUNDOS, formada por piezas de bellas artes y artes decorativas que abarcan cinco siglos de historia del arte en la Península Ibérica. La propia institución explica que el edificio, el arquitecto y las colecciones constituyen las tres líneas temáticas sobre las que gira toda la actividad museística.
En 2022, coincidiendo con los 130 años del inicio de su construcción, la Fundación Obra Social de Castilla y León y el Museo Casa Botines Gaudí impulsaron una programación especial para conmemorar una efeméride histórica que convirtió de nuevo al edificio en protagonista cultural.