El pueblo de León que es el corazón de uno de los grandes manjares de España y que batió un récord de 130.000 tarros
La última campaña permitió comercializar alrededor de 130.000 tarros de este producto con Indicación Geográfica Protegida

El Pimiento Asado del Bierzo es uno de los grandes productos gastronómicos de León y cuenta con Indicación Geográfica Protegida.
El Pimiento Asado del Bierzo es una joya gastronómica que ha convertido a la localidad leonesa de Carracedelo en uno de los grandes referentes de la despensa española.
La última campaña ha confirmado el gran momento que vive este producto. La Indicación Geográfica Protegida (IGP) del Pimiento Asado del Bierzo cerró la mejor cosecha de los últimos ocho años, con 120.000 kilos recogidos que permitirán poner en el mercado alrededor de 130.000 tarros. Unas cifras que vuelven a situar a este producto tradicional entre los grandes embajadores gastronómicos de la provincia de León.
Aunque el cultivo del pimiento se extiende por varios municipios bercianos, Carracedelo se ha consolidado como uno de los grandes epicentros del sector. El municipio alberga la sede del Consejo Regulador de la IGP y concentra buena parte de la actividad ligada a este producto.
Situado en plena huerta berciana, cuenta con unas condiciones climáticas privilegiadas para el cultivo del pimiento rojo, caracterizado por su textura carnosa, su escasa cantidad de semillas y un sabor dulce e inconfundible.

Pelado tradicional del pimiento asado del Bierzo.
Un producto con más de tres siglos de historia
Las referencias históricas sitúan el cultivo del pimiento en El Bierzo a mediados del siglo XVII. En un primer momento se secaba al sol, pero a partir de 1669 comenzó a popularizarse el asado, una técnica que terminó convirtiéndose en la seña de identidad del producto.
Fueron las amas de casa bercianas, conocidas popularmente como las pimenteras, quienes contribuyeron a extender su fama enviando pimientos asados a familiares y conocidos de otras zonas de España.
La primera industria artesana conservera vinculada al producto nació en 1818 en Villafranca del Bierzo y, tras décadas de tradición y trabajo conjunto, el Pimiento Asado del Bierzo obtuvo en 2002 el sello de Indicación Geográfica Protegida.

Elaboración del pimiento asado, antes del embotellado, en una foto de archivo.
El secreto está en su elaboración
La elaboración del Pimiento Asado del Bierzo sigue siendo profundamente artesanal. La recolección se realiza de forma manual, seleccionando únicamente los frutos maduros.
Después, los pimientos se asan en plancha o en hornos alimentados con leña, un proceso que aporta su característico aroma ahumado. Posteriormente se descorazonan, se pelan uno a uno y se eliminan las semillas de forma manual.

Pimiento asado
La normativa de la IGP prohíbe expresamente sumergir los pimientos en agua o utilizar soluciones químicas, ya que ello haría que perdieran parte de su jugo y de su intensidad aromática.
Finalmente se envasan con su propio caldo y únicamente pueden añadirse ingredientes naturales como sal o unas gotas de limón.
Además de su valor gastronómico, el Pimiento Asado del Bierzo destaca por sus propiedades nutricionales. Es una excelente fuente de vitamina C, aporta fibra y contiene vitaminas B6 y B9.
También es rico en licopeno, un potente antioxidante asociado a la protección celular y al combate del envejecimiento.
Su versatilidad en la cocina explica buena parte de su éxito. Puede disfrutarse solo, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal, o utilizarse en ensaladas, tostas, carnes, pescados y multitud de recetas tradicionales.