La empanada típica de estos pueblos de León es un secreto bien guardado con cinco siglos de historia
Una receta tradicional del Bierzo, humilde y contundente, que ha resistido al olvido gracias a la memoria colectiva de la comarca y al empeño de quienes se niegan a dejarla desaparecer

Una empanada casera con masa de pan dorada y relleno sabroso, ejemplo de las muchas variantes tradicionales que se preparan en distintas regiones.
La gastronomía leonesa está repleta de recetas que dicen mucho más de lo que cuentan sus ingredientes. Entre ellas, una destaca por su sencillez aparente y su capacidad para reunir a generaciones enteras alrededor de una mesa: la empanada tradicional del Bierzo.
En este rincón del noroeste leonés, el aroma a masa recién horneada, patata, acelgas y embutido local sigue marcando las cocinas de quienes se resisten a olvidar. Porque si algo define a esta receta es que no ha cedido ante la prisa ni la moda. La empanada berciana o empanada de batallón, como la llaman quienes saben, sigue sabiendo a madre, a campo y a domingo.
La empanada típica del Bierzo: herencia de una cocina rural
El origen de esta empanada se pierde entre siglos de cultura agrícola. En un territorio donde la huerta, el cerdo y el ingenio lo eran todo, nació un plato capaz de aprovechar lo disponible: acelgas, patatas, chorizo, lomo adobado, cebolla, masa de pan y horno de leña. Nada más. Y nada menos.
En su versión más purista no lleva tomate ni huevo, tampoco atún ni sofritos. Lleva lo que hay, bien colocado, bien sazonado y bien horneado. Y sobre todo, lleva historia. Una historia que no está escrita solo en cuadernos de cocina de papel amarillento o en conversaciones al calor de la lumbre.
Su presencia como plato habitual en fiestas, excursiones y reuniones en el Bierzo ya fue destacada en el siglo XV por el cocinero y autor culinario Ruperto de Nola, en la célebre 'Guía del Buen Comer Español', donde la elogiaba como uno de los "platos soberanos" de la comarca.
Muchos ya no la hacen. O la hacen distinta. Pero en Ponferrada o en pueblos como Cacabelos, Dehesas, Villaverde de la Abadía, Villafranca del Bierzo o Fabero aún hay quienes la siguen preparando como aprendieron de sus madres y abuelas, manteniendo viva una tradición que no busca reconocimiento, solo respeto. Y las panaderías de la zona siguen horneándola a diario, conservando ese sabor de siempre.
Gastronomía
Martín Berasategui comparte su versión moderna del plato caliente de la cocina tradicional de León para combatir el frío
Patricia de la Torre
Cómo preparar la empanada berciana en casa y respetar la receta de siempre
Prepararla en casa es casi un rito. Según El Bierzo Turismo, se empieza elaborando una masa de pan con harina, agua tibia, aceite, levadura, sal y un toque de pimentón, que se deja reposar mientras se prepara el relleno. Este se compone de cebolla pochada, acelgas bien escurridas, chorizo desmenuzado, lomo adobado en trozos y patata laminada, todo cocinado ligeramente con aceite y pimentón para potenciar el sabor.
La masa se divide en dos. Una base que se extiende sobre la bandeja y otra para cubrir, con el relleno generosamente repartido en el centro. Se sella con mimo, se pinta con huevo batido y se hornea a 200 °C durante unos 45 minutos, hasta que la corteza queda dorada y crujiente.
El resultado es una empanada jugosa, sabrosa y profundamente berciana.