El queso de León que vendió 1.800 piezas de forma anticipada y estuvo a punto de desaparecer
Una elaboración tradicional de Tierra de Campos hecha con leche cruda de oveja, pasó de estar al borde del olvido para convertirse en un fenómeno gastronómico capaz de vender más de 1.800 piezas por adelantado y generar 80.000 euros en una sola campaña

El queso pata de mulo se elabora con leche cruda de oveja mediante un proceso artesanal que incluye el corte de la cuajada, el moldeado manual y varios meses de maduración. Foto: @lamolderareal.
Un queso tradicional de León que hace apenas unas décadas estaba al borde de la desaparición se ha convertido hoy en un auténtico fenómeno gastronómico. El protagonista es el queso pata de mulo, una elaboración tradicional de la comarca de Tierra de Campos que las queserías leonesas han convertido en uno de los grandes emblemas gastronómicos de la provincia. Prueba de ello es que la quesería leonesa Los Payuelos logró vender más de 1.800 piezas enteras de forma anticipada en una sola campaña y alcanzar una facturación de 80.000 euros en muy poco tiempo, según los datos difundidos por la propia empresa.
Su historia es una de esas que demuestran cómo un producto tradicional puede renacer cuando se recuperan los oficios y se apuesta por la calidad. Porque este queso, hoy convertido en uno de los grandes tesoros de la gastronomía leonesa, estuvo a punto de perderse para siempre.
El queso de León que debe su nombre a la pata de un animal
Según explica el portal especializado La Leonesa, el queso pata de mulo recibe su nombre porque su forma recuerda a la pata de este animal de carga. Durante siglos se elaboró utilizando un molde cilíndrico de mimbre, conocido como «encella» o «angilla», que le daba su característica silueta tubular.
La publicación detalla que se trata de un queso tradicional de la comarca de Tierra de Campos, elaborado con leche cruda de oveja y con una maduración que suele oscilar entre los dos y los seis meses.
Cada pieza pesa entre uno y dos kilos y presenta una corteza rugosa y completamente natural. Su interior es firme y compacto, mientras que su sabor destaca por un marcado carácter láctico, un ligero punto salado y aromas a frutos secos que se intensifican a medida que avanza la curación.

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El queso de León que estuvo a punto de desaparecer para siempre
La recuperación del queso pata de mulo tiene nombre propio. Según relata La Leonesa, gran parte de su supervivencia se debe al trabajo de Pedro Quiñones, maestro quesero de la Quesería La Moldera Real.
El portal explica que en 1984 el Ministerio de Agricultura encargó un estudio para inventariar los quesos artesanos de España y Quiñones fue el responsable de documentar los de Castilla y León. En ese momento la elaboración del pata de mulo prácticamente se había perdido, pero el quesero consiguió localizar a una de las últimas personas que seguía produciéndolo de manera tradicional y pudo documentar todo el proceso.

El laureado queso pata de mulo curado de Los Payuelos.
Ese trabajo permitió recuperar una elaboración que hoy forma parte del patrimonio gastronómico de León.
El renacimiento del pata de mulo no se explica únicamente por la nostalgia. Su calidad ha sido reconocida también en los principales certámenes internacionales. La quesería leonesa Los Payuelos obtuvo en 2013 el premio al mejor queso del mundo en su categoría en los prestigiosos World Cheese Awards gracias a su queso pata de mulo curado.
Destaca también el reconocimiento obtenido por la quesería Praizal, finalista en el Campeonato de Mejores Quesos de España, otro ejemplo del gran momento que vive este producto tradicional.
Su historia es la de un queso que pasó de estar al borde del olvido a convertirse en un producto de culto. Un queso con nombre de animal, elaborado con leche cruda de oveja y con una forma inconfundible que hoy vuelve a ocupar un lugar privilegiado en las mesas de los amantes de la gastronomía. Y todo apunta a que su segunda vida no ha hecho más que empezar.