El tesoro rojo de León
La labor de promoción de la Academia Leonesa de Gastronomía pone el foco en una de las joyas de la huerta provincial con una cata de tomate de Mansilla

Cata de la Academia Leonesa de Gastronomía.
Su objetivo es, dicen, una misión que va más allá de la promoción de los alimentos locales. Pretenden sobre todo incidir directamente en la formación del consumidor. A través de sus actividades, busca dotar a los ciudadanos de conocimientos y criterios para reconocer, valorar y distinguir la calidad de los alimentos que consumen. Lo consideran clave para la defensa, divulgación y la salvaguarda del patrimonio gastronómico de la provincia de León. La Academia Leonesa de Gastronomía ha tomado como protagonista en esta ocasión el tomate de Mansilla de las Mulas, que este domingo celebró su feria anual.
Un helado de postre permitió descubrir la versatilidad del tomate de Mansilla
Para dar aún más valor del que ya tiene a este tesoro de la despensa de la provincia, la academia celebró este sábado en las instalaciones del Club Olímpico de León la segunda edición de su Cata de Tomates, concebida para profundizar en el conocimiento de este producto y poner en valor la extraordinaria calidad de este fruto.
La elevada asistencia de público reafirma el enorme interés que despiertan estas actividades, donde la divulgación gastronómica se combina con el conocimiento directo de los productos y de sus cualidades organolépticas.
El desarrollo de la jornada reflejó un enfoque didáctico. El académico Ramón Bodega, de la Huerta de Fresno, abrió la sesión explicando las características físicas y organolépticas que permiten evaluar un tomate, destacando el altísimo nivel de calidad del Tomate de Mansilla, aportado por la citada huerta y el académico Javier Antón detalló las variedades que formaron parte de la cata comparativa.
Así, los asistentes probaron y pudieron conocer los secretos de Corazón de Buey, Rosa de Navarra, Óptima, Mar Azul y Tomate de Mansilla, apreciando directamente diferencias en aspecto, textura, aroma, equilibrio, intensidad y sabor. La cata estuvo acompañada por vinos representativos de la viticultura leonesa de Bodegas Pardevalles: un blanco de Albarín, un rosado de Prieto Picudo y un tinto de Prieto Picudo.
Tras la cata, los asistentes disfrutaron de gazpacho de sandía, embutidos leoneses y mejillones con salsa de ancas de rana. El broche de oro fue un helado de Tomate de Mansilla elaborado por Confitería Canela.
Con estos encuentros, la academia quiere consolidar su papel como referente en la defensa y promoción de los Productos de León.