Editorial | Como agua del cielo en un año delicado
La primavera, que tuvo un arranque tan dramáticamente seco, dio paso a unas últimas semanas en las que la lluvia ha hecho su aparición. Incluso en algunas jornadas y lugares con una incidencia especialmente contundente. Hubo daños pero también beneficios gracias a estas precipitaciones que se hacían tan necesarias. De manera directa para muchos cultivos pero también para la reserva con la que cuenta la provincia. Se calcula que los embalses leoneses se han podido ahorrar hasta 70 hectómetros cúbicos gracias a las lluvias que se han sucedido durante mayo y junio. Un volumen importante que mejora las cosas de cara a las semanas centrales del verano. Es cantidad de agua que gana la cuenca supone el equivalente a casi la cuarta parte del global que pueden acumular tanto Barrios de Luna como el embalse de Porma. Las cosas están mejor que hace un par de meses pero la sequía no se ha paliado de manera suficiente.