Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

En medio del ferragosto llegaron las fiestas de San Roque para dar nuevos disgustos. Ahora que el presidente le ha ensañado la puerta de salida a la nueva mejor amiga del regidor, vienen los paisanos de Laciana para recordarle que ya no engaña a nadie. En medio del discurso de presentación de la festividad del santo se oyó decir a un espontáneo el adjetivo definitivo: «Afanapraos». El alcalde, consciente de la dignidad del momento, se quedó como si nada, mientras el pregonero de las fiestas ponía cara de póker. Junto a él, su fiel escudero y ángel dejaba ver a las claras que la cosa ya no va con él. Alguien debió pensar que más que el pregón del final del verano, lo que estaba viendo era el inicio de cuatro años de pasión en los que, de momento, el alcalde tiene a la vista unas cuentas ídem. Después de todo, ya saben que a este paso se corre el peligro de que en Villablino pasten más vacas que personas puedan comer de las ideas que, por ausentes, se vayan presentando en las juntas de desgobierno que le quedan por ver a los concejales del valle.

Cargando contenidos...