El otro fin de la generación con carbón
El año que comienza, 2025, está marcado en el calendario de la planificación energética nacional como el del fin de la producción energética con carbón. La sentencia cayó sobre la economía leonesa antes de finales de 2018, cuando en teoría se marcó el fin de las subvenciones. Desde entonces no sólo se zanjó un pilar fundamental de la economía local, sino que se apresuró el desmantelamiento de todo cuanto le acompañaba. También las centrales térmicas. A partir de ahora los resquicios del carbón desaparecen en sus últimos vestigios: dos centrales activas en Asturias, una en Cádiz y otra en Mallorca. Aunque esta última puede tener algún día de gracia.