AL TRASLUZ
Sospecha alucinante
Para ver marcianos ya no hay que ir a Marte o tener telescopio, tal como se está poniendo nuestro planeta. Abundan ya no los raros, lo siguiente. Asegura Javier Poves, exfutbolista y entrenador del Colonia Moscardó, que el viaje espacial de Jesús Calleja ha sido tongo. Alucinante afirmación. Lo sabe con el mismo rigor que otros saben que a Elvis lo mantienen vivo en una base secreta en Villalfeide, o que el ratoncito Pérez es el dueño en la sombra de todas las empresas de prótesis dentales. Y eso que por edad quizá no haya visto la película Capricornio 1, cuyo argumento era ese, el fraude en un viaje espacial que realmente no es tal. Pues sin haberla visto está así de pasado de rosca, imagínense si llega a verla. Calleja le contestó enseguida: «Debatir con un conspiranoico terraplanista es como jugar al ajedrez con una paloma, esta tirará las fichas revoloteará y me cagará el tablero». Porque el susodicho mantiene que la tierra es plana. Toma del frasco. Por si esto fuera ya poco marcianismo, también le ha retado a un combate de boxeo; pues que sepa que en León hacemos picadillo, ahí lo dejo. Desde luego, si el duelo es a decir sandeces el estrambótico entrenador lleva las de ganar, pues está en plena forma. Sí, la tierra es planísima… como el abdomen de Kiko Rivera. «De noche, todos los planetas son planos», esgrimirá Poves para darse suspense. Sí, pero por la mañana vuelven a ser redondos, como los ombligos.
Supongo que se preguntará suspicaz: «Si de verdad el leonés estuvo allá arriba… ¿por qué no se trajo un llavero o un banderín de recuerdo, estaban todas las tiendas de souvenirs cerradas?». Eso o unas mantecadas marcianas. Vale, un fallín del aventurero leonés; pero tampoco del tipo «Huston, tenemos un problema». Subidón fue. Breve, pero aún pasa menos tiempo entre que este estrambótico entrenador dice un disparate y el siguiente. Le veremos en un reality. Es lo que busca: el chou de la pasta. Porque no se cree lo de Calleja, pero sí a pie juntillas lo de «Montoya, por favor», más falso que la tesis doctoral de algunos. Un raro, no, lo siguiente y más allá.
Algunos no necesitan pasarse de rosca para estarlo, algunos no necesitan ser de Marte para ser marcianos. Ah, la vida.