león en verso

Luis Urdiales

La reventa y el Andorrazo

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Cuando Hansi Flick muestra su felicidad por haber encontrado una familia en el Barça, no habla del mismo concepto de familia que tiene la Cultural, que salió a flote este mismo lunes, con la timba de las entradas para el final soñado de temporada. Ojo, que no sea el Andorrazo, entre esos ánimos soliviantados a cuenta de los culturaleros que se creen culturalistas (gloria eterna sea a Salvio Barrioluengo) y proclaman que la Cultu es de ellos, no más porque la cola del lunes del desguace de Clarés la hicieron hace nueve meses. Que la Cultu es de ellos, dicen. Como lo entienda el sultán, se escuchan las risotadas en la Puentecilla. Eso de que la Cultural era un negocio no lo vimos venir, de cazurros anormales que somos, hasta que nos topamos con la reventa tipo Taylor Swift. 350 euros por el Cultu-Andorra en butaca azul. Un botellín de agua cuesta 20 céntimos en un súper, euro y pico en una máquina, tres, en un tren y ocho pavos en un after. La cosa es estar en el sitio donde te quieran y la Cultu no parece muy pillada por la afición. Ayer mismo se cumplieron 24 años del estreno del campo del río, que pasó de nuevo Amilivia a Reino de León. Como se tiende a romantizar los recuerdos, mejor ahorrar todo lo emotivo de aquella jornada, primera de fase de ascenso a Segunda A, porque en el preludio ya habíamos ofrecido detalles sobre cuánto le costaba a cada leonés la mudanza, previa factura de un constructor que contaba con los favores del poder. Y sí; hubo una reventa previa, que desengañó al que le quedaba una gota mínima de fe en la sangre. Vino el dueño de un club rival con un maletín lleno de billetes y lo abrió en un hotel que entonces rufaba en Cembranos ante un puñado de fariseos del equipo leonés. Que hubo reventa, se puede apreciar en la tabla final de la liguilla. La traición que se cobraría un destierro con Sancho el Gordo, se gratificó con empleos en el club apuñalado. A veces, cuando paso al lado de ese mausoleo alicatado al estilo La Malata pienso en lo que pudo haber sido. Ya le dije a unos amigos del Andorra, tabaco barato y relojes finos, que se ahorren todas las ofertas que se puedan rechazar.