AL TRASLUZ
Buen artista bueno
Un leonés que armoniza amor por los mitos nórdicos con su fe católica es, aquí y en Thule, digno de una columna, aunque sea mía. Fui a ver la exposición ««Upphaf og Endi» (Principio y final, en islandés), de David de Juan Rojas, en el Claustro Abierto de los Franciscanos. Y fue mi guía. Su obra sorprende por su dominio del diseño informático, pero aún más por su belleza y por los sólidos pilares sobre los que se sostiene. Seguí con interés sus explicaciones acerca de los dioses de la mitología nórdica, que él lleva en su corazón cristiano. No hay contradicción, pues todo está conectado, pero hay que iluminarlo con la antorcha adecuada. Y este leonés la porta. No son las batallas, sino los héroes que participan en ellas. No es la guerra embellecida, sino el Bien triunfador. Tampoco equipara aquellos dioses con su propio Dios, pero ya antes del mundo cristiano había Verdad revelada. Aprendí mucho esa tarde, por ejemplo, en la mitología nórdica hay una espada que luchaba sola; su propietario se la regaló al padre de una giganta para poder casarse con ella. Ante eso, ¿quién necesita una Termomix? Por mi parte, le descubrí que Príamo, rey de Troya, está representado en la fachada frontal nuestro San Marcos. La juventud pasa, la virtud nunca. Lo he escrito otras veces: raspa en un corazón y saldrá una familia. La exposición permanecerá abierta hasta el 23 de este mes.
No, no es necesario que lo cristiano aparezca de forma explícita, para que esté. Y el ejemplo más egregio es El señor de los anillos. Ha llegado a Tolkien través de su padre. Mi hijo también descubrió en nuestra casa al profesor de Oxford. La mejor herencia no son los bienes materiales, sino aquello que puedan seguir amando cuando ya no estemos ¡Por todos los elfos, David tenía un año de edad cuando Jackson estrenó la primera entrega de la trilogía! Los mitos de la antigüedad son Verdad, Tolkien dixit, aunque no tuvieron lugar en la «la plenitud de los tiempos».
Nuevas sombras siniestras amenazan hoy al mundo, aunque sean viejas sombras. Pero no desesperemos. ¡Hay tanta gente buena a nuestro alrededor! David continuará siendo artista cuando ya no sea joven. Y seguirá siendo bueno, en las dos acepciones. Buen artista bueno.