CORNADA DE LOBO
Esas caras
Si las caras son un espejo de el alma, además de ser un poema en este caso, ¿qué no verían los que tan de cerca las miraban?... Véanse: Cerdán, cara de hogaza zampabollos o de Abad de la Cucaña... Koldo, cara de cepo ceporro, machaca de amarraca pa la saca... Ábalos, cara de mollete, pilla flete y la Bernarda del 17... esas caras son libro abierto sin que tenga que venir Muñoz Seca parodiando al criminólogo Lombrosso con lo de «occipucio montao, creminalidá nativa»... ¿es que hay tanto ciego o analfabeto en el sanchismo que no supieron o quisieron leerlas?... caras, en fin, de pilladores por la jeró, trincadores por el culo viendo huchas en los coños, piloneros del amaño, tramadores de cuadrilla, cohechadores de guadaña, comisionistas de guardia... No era necesario esperar a que guardias o jueces dejaran sentada su condición. ¿A qué tanta perplejidad ahora?... Que además sus chonis dejaran tanto rastro de despendole hortera y cortinglé y ellos tantísimo tufo de ambientador de putiferio y de pilón, ¿quiere decir que, amén de ciegos o tuertos, tenían sus pares atrofiado el olfato?...
¡Esas caras, Señor, esas caras!... Sobraban precedentes para ir ya aprendidos, salaos, porque ¿no delató bien de lejos su clara inclinación mafiosa aquel Fabra popular con gafas negras de antifaz y su rictus del que aprieta dientes y a la vez se esgüeva?... ¿no era la mandíbula-candado de Bárcenas claro aviso del que no suelta la presa que pilla entre colmillos?... ¿y aquella cara de arcediano catapotes de Jaume Matas, la de salteador del Granados, la de urraca ladrona de la Ferrusola, la de contable tapao de Pujol, la de hermano Dalton del pucelano Villanueva... y la de Julián Muñoz, la de Roca, la de Rodrigo Rato, la de Correa, la del Bigotes?... A uno que le proponían de ministro lo rechazó Abraham Lincoln nada más verlo, sin más... ¿por?... se explicó: «a partir de los 40 cada persona es responsable de su cara». Su conducta la dibuja... y avisa. De ahí lo del espejo. De modo que adelantarían mucho los partidos si contrataran fisionomistas y criminalistas, pues como dicen Lombrosso y san Andrés, «quien tiene cara de algo lo es».