Cae Maduro
La captura de Nicolás Maduro representa el primer gran paso para la caída de la dictadura chavista. El desafío que se presenta tras los ataques es que el derrocamiento del régimen se produzca sin enfrentamiento civil entre los venezolanos, a pesar de las guerrillas populares armadas por los chavistas, y, lo más trascendente, la postura de altos mandos militares que abandonen la obediencia a los dirigentes chavistas como Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez y su hermano Jorge, y el ministro de Defensa Vladimir Padrino. Durante 26 años de dictadura chavista, la represión de la oposición, con nueve millones de venezolanos exiliados, la precariedad de la vida diaria, la falta de seguridad y una gestión nefasta de los enormes recursos de petróleo son datos más que evidentes de una degeneración insostenible. Donald Trump había anticipado lo que ha ocurrido en las últimas horas si Maduro no cedía el poder. Los intereses estadounidenses son claros. El más utilizado es la lucha contra una narcodictadura que representa un gran peligro para una sociedad con miles de familias destrozadas por la droga. En el ámbito político, la burla de Maduro con un fraude electoral para mantener el poder frente al rechazo internacional y tras haber negociado con la Administración Biden las condiciones para celebrar los comicios de julio de 2024 a cambio de levantar las sanciones al petróleo venezolano. La compañía norteamericana Chevron ya gestiona una buena parte de este petróleo. Con esta acción, Trump pretende recuperar la influencia en América Latina, donde China ha ganado mucho terreno. La relación de la dictadura con Rusia e Irán, el oro venezolano en paradero desconocido, la influencia en otros países latinoamericanos y con la vista puesta en Cuba y Nicaragua son argumentos que se suman a una decisión de Washington que destaca por su precisión con la clara intención de evitar al máximo tanto víctimas civiles como daños colaterales que pudieran empañar una acción que se presenta con carácter policial con apoyo militar. Todo bien preparado. Sin resistencia militar venezolana. El despliegue estadounidense no se hacía solo para liquidar narcolanchas.