AL TRASLUZ
Cuatro verdades cósmicas
Leo que ha fallecido el suizo Erich Von Daniken, autor que en la segunda mitad del siglo XX vendió millones de sus libros, en los que aseguraba en que una civilización alienígena visitó la Tierra en tiempos remotos, para enseñarnos los fundamentos de la civilización humana. De ser cierto, muy civilizados no hemos salido, nuestros ancestros debieron de faltar mucho a clase. Pero sí, en mi adolescencia leí el libro más conocido de Von Daniken: Recuerdos del futuro. La verdad es si te apellidas como él ya tienes media moto alienígena vendida. Nuestro Benítez lo tuvo más difícil, y tuvo que ponerse delante un «J.J», para quedar más exótico. Ah, la Tierra. ¿Nos visitaron los alienígenas, pese a que les quedábamos algo lejos? «¡Hombre, Aguirre, habrá más Imsersos en el cosmos que el nuestro!» , me esgrimirá mi lectora centenaria. Sí, jubilados ha de a haber muchos por esos espacios. Según la corriente ufológica de Von Daniken, los extraterrestres nos enseñaron a sumar, la agricultura, a leer el Marca, a construir pirámides… Y quizá nosotros, apunto, les enseñamos a decir ¡Hala, Madrid!, a ponerle cebolla a la tortilla, el yoyó, el lleunés… y, lo más importante, que amor se escribe sin hache, salvo Nat King Cole que dice L-O— V— E. No podemos saber que ocurrió en la noche de los tiempos, pero hoy, en este presente incierto, sería estupendo que una civilización más avanzada nos enseñase cuatro verdades cósmicas; o mejor, que nos las recordasen. Y si quieren un souvenir, les envolvemos a Trump. Aunque ellos, con la modestia que les caracteriza nos dirían: «Mejor, unos cucuruchines de patatas Blas». Vale, ¿picantes o sin picar?
¿Recuerdos del futuro? Tampoco hay que tener memoria de elefante: en 3026 seguiré mencionando en esta columna a Marta y a mi lectora centenaria, a Paquirrín y a Cervantes… y las concluiré con un «¡ Ah, la vida!». Por supuesto, como se dice el bolero: «Si nos dejan». Porque al futuro hay que llegar, y a ser posible sin habernos convertido en zombis, para morirse a medias mucho mejor morirse del todo.
Von Daniken falleció a los 90 años y pasó temporadas en el trullo, por diversas estafas, y no necesariamente escritas. Todo muy terrícola, podríamos decir. Ah, la…